• Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Civil
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JOSE ANTONIO SEIJAS QUINTANA
  • Nº Recurso: 1128/2012
  • Fecha: 07/06/2013
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Divorcio contencioso. Guarda y custodia de los dos hijos menores habidos del matrimonio. Guarda y custodia compartida. La revisión en casación de los casos de guarda y custodia solo puede realizarse si el juez a quo ha aplicado incorrectamente el principio de protección del interés del menor a la vista de los hechos probados en la sentencia que se recurre. La razón se encuentra en que el fin último de la norma es la elección del régimen de custodia que más favorable resulte para el menor, en interés de este. El recurso de casación en la determinación del régimen de la guarda y custodia no puede convertirse en una tercera instancia, a pesar de las características especiales del procedimiento de familia. Las relaciones entre los cónyuges por sí solas no son relevantes ni irrelevantes para determinar la guarda y custodia compartida. Solo se convierten en relevantes cuando afecten, perjudicándolo, el interés del menor. Una valoración conjunta de la prueba practicada determinó que ambas sentencias consideraran que era más conveniente para los niños la atribución a la madre de la guarda y custodia, estableciendo un régimen de visitas amplio a favor del padre. La decisión está basada en el interés de los hijos en atención a la prueba practicada. Este Tribunal no puede entrar a valorar de nuevo la prueba practicada, sino solo comprobar si se ha decidido teniendo en cuenta el interés del menor.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Civil
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ENCARNACION ROCA TRIAS
  • Nº Recurso: 1766/2008
  • Fecha: 21/06/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Divorcio contencioso. Uso de la vivienda familiar: fijación de un límite para su cese. La atribución del uso de la vivienda familiar a los hijos menores de edad es una manifestación del principio del interés del menor, que no puede ser limitada por el Juez. El principio que aparece protegido en el art. 96 del Código Civil es el del interés del menor, que requiere alimentos que deben prestarse por el titular de la patria potestad, y entre los alimentos se encuentra la habitación. La atribución del uso de la vivienda familiar es una forma de protección, que se aplica con independencia del régimen de bienes del matrimonio o de la forma de titularidad acordada entre quienes son sus propietarios, por lo que no puede limitarse el derecho de uso al tiempo durante el cual los progenitores ostenten la titularidad sobre dicho bien. La norma no permite establecer ninguna limitación a la atribución del uso de la vivienda a los menores mientras sigan siéndolo, porque el interés que se protege en ella no es la propiedad, sino los derechos que tiene el menor en una situación de crisis de la pareja, salvo pacto de los progenitores, que deberá a su vez ser controlado por el juez.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Civil
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ENCARNACION ROCA TRIAS
  • Nº Recurso: 2177/2007
  • Fecha: 28/03/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Divorcio. Liquidación de sociedad de gananciales. Cargas del matrimonio: inclusión dentro de las mismas del préstamo hipotecario destinado a la adquisición de la vivienda familiar. Interes casacional por existencia de jurisprudencia contradictoria de Audiencias Provinciales. La hipoteca que grava el piso que constituye la vivienda familiar no debe ser considerada como carga del matrimonio porque se trata de una deuda de la sociedad de gananciales por lo que mientras subsista la sociedad, la hipoteca debe ser pagada por mitad por los propietarios del piso que grava. Los gastos relacionados con la conservación y mantenimiento del inmueble destinado a vivienda familiar, sí tienen la categoría de gastos familiares, mientras que el pago de las cuotas correspondientes a la hipoteca contratada por ambos cónyuges para la adquisición de la propiedad del inmueble destinado a vivienda familiar constituye una deuda de la sociedad de gananciales y no constituye carga del matrimonio.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Ciudad Real
  • Ponente: FULGENCIO VELAZQUEZ DE CASTRO PUERTA
  • Nº Recurso: 195/2018
  • Fecha: 10/09/2018
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Declarado el divorcio, el primer motivo de recurso afecta la obligación de abono de alimentos al hijo menor y a su cuantía. Como no se discute que el padre tiene mayores ingresos que la madre, en ese momento desempleada, y teniendo en cuenta que el padre debe abonar el importe del alquiler de la vivienda en que convive, el debate se sitúa en si la cantidad fijada es ajustada para paliar la desigual situación de los obligados y de sus hijos; y ponderados esos parámetros, la cifra indicada (de 100 euros al mes), es la idónea por lo que la solución no puede ser otra que rechazar su recurso sin que razones de previsibilidad futura e incierta o de economía procesal como la evolución de su situación laboral o su propia inestabilidad en el empleo sean en sí mismos argumentos para privar de pensión alimenticia al hijo que actualmente tiene derecho a ellos. Respecto a la atribución del uso de la vivienda a la esposa y la cochera anexa al marido, basta comprobar la dirección de la plaza de garaje y la de la vivienda conyugal, para apreciar que se sitúan en el mismo inmueble, por lo que el uso de ambas está asociado y debe ser conferido a la misma persona a quién se atribuyó aquel, al tener una utilidad funcional en relación con la vivienda, máxime cuando consta acreditado que la esposa tiene vehículo y lo utiliza sin que, por tanto, la pretensión obedezca a un abuso de derecho.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Oviedo
  • Ponente: MARTA MARIA GUTIERREZ GARCIA
  • Nº Recurso: 351/2016
  • Fecha: 03/10/2016
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Declarado el divorcio, se discute la fijación de pensión compensatoria. Lo pactado entre los esposos en los convenios reguladores de la separación o divorcio, aunque no llegaran a ser presentados ante el juzgado, y por lo tanto tampoco homologados judicialmente, tienen la fuerza de obligar a los firmantes al cumplimiento de lo pactado. Es un negocio jurídico bilateral, aceptado, firmado y reconocido por ambas partes, y por lo tanto válido y eficaz como tal acuerdo. Ese convenio estuvo vigente hasta el momento, cumpliendo las partes lo estipulado en él; y allí respecto de la vivienda familiar, que tienen intención de vender, pero que en tanto no suceda, el uso y disfrute de la misma junto con el ajuar doméstico, sería disfrutada por el esposo junto con su hijo mayor de edad, con quien se queda. La esposa, junto con la hija menor, abandonarán el mismo, llevándose sus pertenencias personales; e hija que ya es mayor de edad y vive fuera del domicilio de la madre con un chico, por lo que la madre carece de legitimación para pedir sus alimentos. Contrariamente a lo que se sostiene en la sentencia, se aprecia en el recurso que la beneficiaria de la pensión compensatoria hace vida marital o convivencia more uxorio con un tercero, bastante para extinguir la obligación de abonar dicha pensión compensatoria.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Zamora
  • Ponente: ANA DESCALZO PINO
  • Nº Recurso: 187/2015
  • Fecha: 20/10/2015
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La controversia respecto al patrimonio ganancial y la rendición de cuentas del mismo pertenecen a la liquidación de la sociedad de gananciales y deben reservarse para ella. La obligación impuesta al apelante de tener que rendir cuentas de ingresos y gastos de sus retribuciones, no encuentra justificación en el procedimiento de modificación de medidas, pues esos ingresos son privativos una vez se declara disuelta la sociedad de gananciales. La fecha a partir de la cual debe declararse la disolución de la sociedad de gananciales, en caso de separación de hecho, es la real o efectiva y notoriamente prolongada en el tiempo. En el caso, es a partir de julio de 2014 cuando la separación de hecho se hace efectiva, la separación de hecho fue definitiva partir de agosto, y disuelta desde entonces la sociedad de gananciales. La sentencia no incurre en falta de motivación, pues exterioriza el fundamento de su decisión, que se puede compartir o no. Los padres separados deberán repartirse el gasto que supone el desplazamiento de sus hijos. Confirma la pensión alimenticia de la hija, teniendo en cuenta los ingresos del padre, sus gastos y las necesidades de ella.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Ciudad Real
  • Ponente: JOSE MARIA TAPIA CHINCHON
  • Nº Recurso: 376/2014
  • Fecha: 04/12/2014
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Declarado el divorcio, se discuten los alimentos de una hija mayor de edad que ya ha accedido al mercado laboral, pretendiendo el padre la extinción o la determinación temporal de la fijada, y la madre su aumento. La hija ha realizado un módulo de hostelería y finalizado se encuentra en el paro sin derecho a percepción, lo que no ha sido provocado por la misma que trata de buscar trabajo. Aquí resulta que la capacidad económica del obligado alimentante es limitada, por lo que procede fijar tal obligación, si bien en una cuantía acorde con su capacidad, fijándose cantidad aún por debajo de la fijada como límite para la subsistencia. Respecto a su duración dos años, la pensión de alimentos fijada en un procedimiento matrimonial tiene vocación temporal y una vez que los hijos finalizan o cesan en sus estudios y se incorporan al mundo laboral o están en condiciones de acceder al mercado laboral, la pensión otorgada carece de fundamento y se extingue. Ahora bien, esa situación no puede preverse apriorísticamente sino que se produce cuando acontece y en ese momento cuando se extingue sin que, por tanto, sean admisibles en este punto limitaciones temporales al ir contra la esencia, función y finalidad de la pensión, que subiste mientras perviva su causa, que es la necesidad del alimentista, por lo que no está sometida ni a condición ni a plazo, siendo a través de la acción de extinción como se puede poner fin a la misma.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Ciudad Real
  • Ponente: MARIA PILAR ASTRAY CHACON
  • Nº Recurso: 31/2016
  • Fecha: 28/04/2016
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Recurre el padre la cuantía de los alimentos de las hijas por quiebra del principio de proporcionalidad. Insiste en comparar los ingresos de la madre custodia con la no acreditación de mayores necesidades de las hijas, añadiendo que abona en exclusiva los gastos de hipoteca, suministros y comunidad. No existe quiebra de tal principio. Las hijas carecen de ingresos propios y están en formación, y el padre tiene ingresos bastantes en tanto que las cargas que dice asumir desaparecerán con la acordada liquidación de la sociedad de gananciales; y sin que quepa aducir ingresos en la madre, que son mínimos y contribuye al sostenimiento de sus hijas, al estar bajo su custodia o en su convivencia. En la atribución de uso de la vivienda, no se plantean cuestiones relativas a hechos posteriores a la decisión, y se sostiene que no se proceda a la atribución de uso a la hija menor y la esposa, por tener la carga hipotecaria y se disponga su venta, sin que exista razón que justifique la no atribución del uso a la hija, entonces menor de edad, y a la madre con la que convive junto con su hermana. Las razones de oportunidad económica, del mantenimiento de la carga hipotecaria, o atinentes a una segunda vivienda, exceden del ámbito de las medidas definitivas a acordar en sentencia, siendo las relativas a la venta o atribución de dicha segunda vivienda propias de la liquidación de la sociedad de gananciales que se haya de efectuar en su día.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Palmas de Gran Canaria (Las)
  • Ponente: FRANCISCO JAVIER JOSE MORALES MIRAT
  • Nº Recurso: 335/2013
  • Fecha: 17/01/2014
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Declarado el divorcio, no puede suprimirse el régimen de visitas por un eventual incumplimiento, pues tal derecho sólo puede limitarse o suprimirse si concurren graves circunstancias que así lo aconsejen o por incumplimiento grave o reiterado de los deberes que se impongan en la resolución judicial, y no siendo eso así, debe establecerse un régimen que haga posible la máxima y adecuada relación paterno-filial. Respecto de los alimentos, se mantiene su cuantía en el mínimo vital, o mínimo imprescindible, para el desarrollo de la existencia de las menores, en condiciones de suficiencia y dignidad a los efectos de garantizar, en la medida de lo posible, un mínimo desarrollo físico, intelectual y emocional al que deben coadyuvar sus progenitores por razón de las obligaciones asumidas por los mismos por su condición de tales. Respecto de la vivienda familiar, cuyo uso se atribuyó por dos años, aparece como improcedente, ya que las dos hijas del matrimonio continúan siendo menores de edad al cumplirse el plazo que se estableció en la instancia, sin perjuicio de que una vez alcanzada la mayoría de edad por la menor de las hijas del matrimonio, el demandado pueda instar la atribución del uso de la vivienda, si fuera su interés el más necesitado de protección. Finalmente, los gastos de hipoteca e inherentes a la propiedad común, no cabe pronunciamiento en este procedimiento, en cuanto ajenas a las cargas familiares, siendo obvio que se pagarán conforme a su naturaleza y por mitad.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Valladolid
  • Ponente: JOSE ANTONIO SAN MILLAN MARTIN
  • Nº Recurso: 47/2013
  • Fecha: 24/04/2013
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Cabe que el hijo no precise de la vivienda familiar si sus necesidades de habitación pueden ser satisfechas a través de otros medios. Confirma la adjudicación de esa vivienda a la madre e hijos que la que conviven, pero la limita hasta la liquidación de la sociedad económico familiar, y en todo caso al plazo máximo de 5 años. Reduce la cuantía de la pensión alimenticia de los hijos comunes, porque se han reducido los ingresos del padre, y porque la madre tiene ingresos superiores y también debe contribuir a los alimentos de los hijos. Confirma el régimen de visitas progresivo, en atención al interés superior de la menor, a quien, para su integral desarrollo, conviene la comunicación con su padre.