• Tipo Órgano: Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Civil y Penal
  • Municipio: Palmas de Gran Canaria (Las)
  • Ponente: MARIA MARGARITA VARONA FAUS
  • Nº Recurso: 2/2012
  • Fecha: 02/05/2012
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Asesinato. Malos tratos habituales. Agravante de parentesco. El objeto del veredicto deberá contener una narración de los hechos acaecidos y que hayan sido objeto del juicio oral. La referida narración de los hechos contendrá el hecho justiciable, o hecho criminal imputado al acusado, hechos que los jueces legos deberán declarar probados o no probados, y partiendo de dicha declaración pronunciarse sobre la culpabilidad o no culpabilidad del acusado. Los hechos alegados por las partes que deberá narrar el Magistrado-Presidente, no son otra cosa que la transcripción exacta y literal, dentro de lo que cabe, del relato de los hechos efectuados por las partes en sus respectivos escritos de conclusiones definitivas, que a su vez serán fiel reflejo, a salvo de las modificaciones que se hayan podido producir tras la prueba, de las calificaciones provisionales que se encontrarán subsumidas en el auto de hechos justiciables. Improcedencia de la solicitud de inclusiones efectuada por la defensa del recurrente, puesto que aquellas inclusiones pretendidas vienen referidas a hechos que no fueron considerados por la defensa ni en su escrito de conclusiones provisionales, ni en las definitivas. La inadmisión de aquellas no genera indefensión. Habitualidad en los malos tratos. Fundamentación pena. Penas impuestas correctas.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial. Tribunal Jurado
  • Municipio: Huelva
  • Ponente: FRANCISCO JOSE MARTIN MAZUELOS
  • Nº Recurso: 2/2012
  • Fecha: 07/02/2013
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El Jurado declara probado que el acusado atacó a la víctima cuando embriagada, estaba sentada en la cama, y la hizo caer al suelo matándola a golpes de pala. Es condenado como autor de un delito de asesinato. El acusado reconoció los hechos, aunque no se aceptó su versión de un previo acometimiento de la víctima. Concurre alevosía: por su embriaguez intensa, la víctima no tuvo ninguna posibilidad de defenderse ante el ataque sorpresivo e inesperado. No hubo ensañamiento. No se aprecia en la reiteración de golpes otra intención que asegurar la muerte. El estado de estupor por el alcohol y el quedar inconsciente tras los primeros golpes contribuyó a disminuir el sufrimiento. No entienden los jurados probado que, pese al índice relativamente alto de alcohol que presentaba, tuviera el acusado alterada su conciencia y el control de sus actos. Tampoco una actitud previa que pudiera fundar un trastorno mental transitorio ni un estado de arrebato. Concurre la atenuante de confesión del hecho a la autoridad del art. 21.4 CP: el acusado no trató de huir sino que acudió inmediatamente al cuartel de la Guardia Civil antes de que nadie pudiera conocer la muerte. Se impone la pena en su mitad inferior. Para fijar las responsabilidades civiles se acude con carácter orientativo al baremo de indemnizaciones por hechos de tráfico.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Jaén
  • Ponente: MARIA JESUS JURADO CABRERA
  • Nº Recurso: 5/2012
  • Fecha: 06/05/2013
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: En veredicto estimado suficientemente motivado y sustentado en pruebas válidas de cargo, el Jurado declaró al acusado culpable de delito de asesinato cualificado por la alevosía y ensañamiento del art. 139 CP. La víctima fue atacada cuando se hallaba acostada en su cama, tras haber mantenido relaciones sexuales con el acusado, su ex-esposo, con sucesión de golpes y utilización de varios medios o instrumentos, aumentándose sensible e inhumanamente su dolor. La víctima tuvo sufrimiento vital hasta que murió, y por tanto el proceso que condujo a Cecilia a la muerte fue extremadamente doloroso y vivido en condiciones de conciencia. Aún cuando hubiere mediado una discusión, es apreciable la alevosía. El ánimo de matar quedó fuera de toda duda. Concurre la agravante de parentesco. Estuvieron casados y aunque se divorciaron, continuaron viéndose, a veces a escondidas, dadas las medidas de alejamiento impuestas, y conviviendo juntos a temporadas. Por no probadas se rechazan las circunstancias alegadas por la defensa: trastorno antisocial de personalidad, trastorno por consumo de drogas, confesión, y estado pasional.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial. Tribunal Jurado
  • Municipio: Málaga
  • Ponente: LOURDES GARCIA ORTIZ
  • Nº Recurso: 6/2013
  • Fecha: 06/11/2013
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El Jurado declara probado que el acusado discutió con la víctima a la que golpeó, causándole la pérdida de dos dientes, y luego apuñaló por tres veces con el machete que portaba en una bolsa provocando su muerte. Es condenado como autor de un delito de homicidio. Se dispuso de prueba de cargo bastante, que analiza la sentencia. Fue patente el ánimo de matar, visto el uso del machete propinando tres puñaladas, una de las cuales afectó al corazón. Se descartan la alevosía y el ensañamiento. No se probó que, caída en el suelo, la víctima continuara siendo golpeada. No hubo trastorno mental transitorio. El importante estrés emocional derivado de anterior agresión a manos de un tercero, no afectaba a sus facultades mentales. Tampoco legítima defensa, completa o incompleta. La víctima no inició el incidente. Ni miedo insuperable. O estado de necesidad: el acusado era el único que portaba arma. Debe excluirse la confesión: fue solo parcial y una vez descubierto minutos después de la agresión. Se fija la pena en el límite entre las mitades inferior y superior de la prevista legalmente dadas las circunstancias que rodearon al caso y al culpable reflejan la gravedad de los hechos.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial. Tribunal Jurado
  • Municipio: León
  • Ponente: TEODORO GONZALEZ SANDOVAL
  • Nº Recurso: 51/2014
  • Fecha: 27/01/2015
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El acusado José Pablo, de nacionalidad rumana, y que convivía con Reyes, madre de sus dos hijos menores, el día 3 de septiembre de 2013, cuando la víctima se encontraba en la cama, concibió la idea de acabar son su vida, y a tal fín de forma sorpresiva y sin que Reyes pudiera prevenirse, el acusado le ató al cuello un cinturón con un nudo correrizo doble, a modo de lazo, estrangulándola, al tiempo que le introdujo un top de mujer por la boca para impedirle el paso de aires, falleciendo Reyes por asfixia mecánica. Los hechos conforme al veredicto del Jurado son calificados de un delito de asesinato, concurriendo la agravante específica de alevosía, previsto en el art. 139.1ª C.P, así como la mixta de parentesco del art. 22 C.P. El ataque sorpresivo, súbito e inopinado, sobre la víctima incapaz de defenderse integra la mencionada agravante en una de sus modalidades, concurriendo igualmente la mixta de parentesco, según la interpreta la jurisprudencia a partir de la reforma de dicho precepto por la L.O. 11/2003 de 29 de septiembre, que objetivó la agravante hasta anular la necesidad de que el vinculo matrimonial o asimilado persistiera, atendiendo al sentir general de la sociedad y con el fin de atacar la violencia de género, debiendo concurrir dos requisitos para su apreciación, uno el objetivo de la relación matrimonial o asimilada, y el otro que el hecho tenga relación directa o indirecta con dicha relación o comunidad de vida.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial. Tribunal Jurado
  • Municipio: Gijón
  • Ponente: JOSE PALLICER MERCADAL
  • Nº Recurso: 1/2015
  • Fecha: 20/06/2016
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El Tribunal de Jurado condena al acusado como autor de un delito de asesinato, siendo absuelto del delito de robo. El coacusado es absuelto del delito de encubrimiento con un razonamiento claro y concreto de los Jurados. La alevosía resulta de las propias circunstancias de la muerte, por agresión sorpresiva y traicionera que impidió a la víctima cualquier posibilidad de defensa. Concurre ensañamiento, la sucesión de una treintena de puñaladas, con dos armas distintas, distribuidas por gran parte del cuerpo denotan una agresión prolongada y brutal dejando que la víctima se desangrara hasta morir. Se dispuso de pruebas de cargo, entre ellas la autoinculpación del acusado. La legítima defensa queda excluida por completo, incluso como atenuante, debido a lo inopinado y brusco de la agresión. En cuanto a las eximentes de drogadicción o anomalía psíquica relativa a la alteración de la personalidad, los jurados fueron también contundentes al rechazarlas. Tampoco pueden ser apreciadas las atenuantes de confesión y arrebato.
  • Tipo Órgano: Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Civil y Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: FRANCISCO JAVIER VIEIRA MORANTE
  • Nº Recurso: 65/2016
  • Fecha: 10/10/2016
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Tribunal del Jurado: Delito de Asesinato. Alevosía: La esencia de la alevosía se encuentra en el desarrollo de una conducta agresora que, objetivamente, puede ser valorada como orientada al aseguramiento de la ejecución en cuanto tiende a la eliminación de la defensa, y correlativamente a la supresión de eventuales riesgos para el actor procedentes del agredido, lo que debe ser apreciado en los medios, modos o formas empleados; y que, subjetivamente, venga caracterizada por el conocimiento por parte del autor del significado de los medios, modos o formas empleados en la ejecución, en cuanto tendentes a asegurar el resultado, impidiendo la defensa del atacado y suprimiendo los riesgos que de ella pudieran derivarse para el agresor. La forma tradicional del ataque alevoso viene constituida por la agresión a traición, pues es claro que en esos casos la acción agresiva pretende principalmente la supresión de una posible defensa. Así, es ataque alevoso el realizado por sorpresa, de modo súbito e inopinado, imprevisto, fulgurante y repentino, ejecutado contra quien está confiado en que tal clase de ataque no se produzca. En estos casos es precisamente el carácter sorpresivo de la agresión, es decir, la acción a traición, lo que tiende a suprimir la posibilidad de defensa, pues quien, confiado, no espera el ataque difícilmente puede prepararse contra él, al menos en la medida de lo posible. Esta modalidad de alevosía es apreciable en los casos en los que se ataca sin previo aviso.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANTONIO DEL MORAL GARCIA
  • Nº Recurso: 10097/2018
  • Fecha: 31/10/2018
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La alevosía se aprecia en virtud de la forma de comisión delictiva (sorpresiva e inopinada), por otro lado, la agravación de especial vulnerabilidad se basa en la ancianidad y situación de la víctima. Una buena parte de los casos en que la víctima es menor de edad o persona especialmente vulnerable serán supuestos de alevosía. Pero no todos necesariamente. En los supuestos en que la edad de la víctima (niños de escasa edad o ancianos) o la enfermedad o discapacidad física o mental, determinan por sí solas la alevosía, nos encontraremos, entonces sí, ante el tipo básico de asesinato (art. 139.1.1ª). No cabrá apreciar además el asesinato agravado del art. 140.1.1ª pues las condiciones de la víctima basan ya la alevosía. Lo impide la prohibición del bis in idem. La pena impuesta está suficientemente individualizada; la sentencia hace referencia a la gravedad de los hechos y a su comisión en la morada de la víctima. No existe incongruencia extra petitum cuando en lo única en lo que la sentencia se ha apartado de las calificaciones emitidas por las acusaciones ha sido en lo relativo al quantum penológico.
  • Tipo Órgano: Audiencia Nacional. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MARIA DE LOS ANGELES BARREIRO AVELLANEDA
  • Nº Recurso: 11/2008
  • Fecha: 07/12/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Asesinato del Jefe de la Policía Local de Andoain Sr. Pagazaurtundua, ejecutado mediante disparos de arma de fuego. El crimen fue reivindicado por la organización terrorista ETA. El autor accedió al bar y se instaló frente a la barra, donde consumió un café; la víctima se hallaba sentada en una mesa. La prueba de la autoría se sustenta en el informe pericial biológico sobre la huella genética obtenida a partir de restos hallados en la taza del café que había tomado el asesino. Testifical sobre la vinculación de la taza y el autor; cadena de custodia. Identificación que se afirma en siete marcadores de ADN, de una muestra biológica suficiente, aunque no ideal, y probabilidad de coincidencia de 5,68 millones de entre la población masculina española; corroboración. Concurso de normas: terrorismo con resultado de muerte agravado y asesinato, que resulta desplazado por el primero en atención al principio de consunción. Homogeneidad entre el delito de terrorismo del art. 573, objeto de acusación, y el de tenencia ilícita de armas con fines terroristas que la Sala subsume en el 574. Concurso que se estima real, y no medial, entre el asesinato terrorista y la tenencia ilícita al no existir necesidad instrumental. Pertenencia a organización terrorista: absolución por falta de prueba de la vinculación permanente a ETA, considerándose episódico el asesinato. La elección de víctimas por motivos ideológicos forma parte de la actividad terrorista: no aprecia agravante de discriminación.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN SAAVEDRA RUIZ
  • Nº Recurso: 10145/2012
  • Fecha: 29/01/2013
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Se confirma la condena por asesinato al concurrir la circunstancia de alevosía en cuanto que el ataque, golpe con un cenicero en la sien, fue sorpresivo y eliminaba cualquier posibilidad de defensa de la víctima. La sola desaparición del cuerpo no integra el delito de profanación, al no rebasarse el autoencubrimiento impune. No cabe en casación, ante la absolución, alterar los hechos sin previa audiencia del procesado. Se condena por delito contra la integridad moral, sin necesidad de modificación fáctica, por el daño causado a los familiares derivado de las cambiantes versiones del acusado sobre lo sucedido y sobre el paradero del cadáver. Se condena asimismo al autor material al pago de los gastos generados por la búsqueda del cadáver, en concepto de costas derivadas de la instrucción de la causa. Se considera vulnerada la tutela judicial efectiva de las acusaciones y, sin declarar la nulidad del juicio, se declara la nulidad parcial de la sentencia y se ordena el reenvío al mismo Tribunal que la dictó a los efectos de que se reexamine la posible participación como encubridor de uno de los acusados, valorando con respeto a las reglas de la lógica los elementos probatorios regularmente obtenidos y practicados atinentes a la fijación de la hora de salida del cadáver del domicilio donde se cometió el asesinato, en razón a que en la instancia se llevó a cabo una valoración arbitraria e ilógica a ese respecto, lo que acarrea la quiebra del derecho fundamental mencionado.