• Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MARIA ELENA PERALES GUILLO
  • Nº Recurso: 34/2010
  • Fecha: 11/04/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El acusado se ocultó en la zona de las escaleras del portal donde residía su víctima, esperando, con dos cuchillos en sus manos, a ésta. Cuando la víctima accedió al portal, el acusado se abalanzó sorpresivamente sobre ella y le asestó, con ánimo de acabar con su vida y asegurar su muerte, entre ocho y diez puñaladas con los cuchillos que portaba, en diferentes partes del tronco de su cuerpo. En un momento dado el agredido consiguió empujar al agresor y salir del inmueble al exterior lo que puso fin a la agresión. Sufrió múltiples heridas por arma blanca, unas veinte, que afectaron al hígado, pulmones y otro órganos, precisando para su curación tratamiento médico y restándole distintas secuelas. La Audiencia considera los hechos declarados probados constitutivos de un delito de asesinato en grado de tentativa previsto y penado en el artículo 139.1º del Código Penal. La voluntad de matar se acredita por las armas utilizada en el ataque, porque la zona del cuerpo a la que se dirigieron las puñaladas contiene órganos vitales y por la aptitud de las cuchilladas para matar. Concurre la circunstancia de alevosía pues el ataque fue realizado por sorpresa, de modo súbito e inopinado, imprevisto, fulgurante y repentino, ejecutado contra quien estaba confiado en que tal clase de ataque no se iba a producir.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: CARLOS GRANADOS PEREZ
  • Nº Recurso: 10477/2011
  • Fecha: 12/07/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El Tribunal de instancia ha motivado y valorado las pruebas practicadas en el acto del plenario y explica, por los datos acreditados, que la agresión se produjo en la cabeza, con un martillo y de manera sorpresiva, lo que sustenta la agravante de alevosía correctamente apreciada en la sentencia recurrida. El Tribunal de instancia ha individualizado la pena correspondiente al delito de asesinato en grado de tentativa, explicando motivadamente las razones de esa individualización, que aparece correcta y proporcionada al grado de ejecución alcanzado, a la brutalidad del ataque, a las circunstancias concurrentes y al concurso medial apreciado.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Jaén
  • Ponente: JESUS MARIA PASSOLAS MORALES
  • Nº Recurso: 2/2010
  • Fecha: 13/12/2010
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El acusado abordó a la mujer con la que convivía y a causa de haberle manifestado ésta la noche antes que deseaba cesar la relación, con un cuchillo le propinó cortes en el cuello. Al romperse la hoja, cogió otro cuchillo con el que golpeó de nuevo a la víctima, caída en el suelo, hasta que también se partió la hoja, por lo que comenzó a patearla con las botas de trabajo, reforzadas en su puntera, en la cabeza, y a pisarle la cara. Tras ello abandonó la casa, echando la llave, si bien la víctima pudo abrir y dar aviso, de forma que pudo ser asistida. La AP condena al procesado como autor de un delito de asesinato en grado de tentativa acabada, puesto que de no haber recibido asistencia sanitaria urgente, podrían haber fallecido. Concurre el dolo de matar por la localización del ataque en zona de vital importancia (cuello); el empleo de dos cuchillos y la fuerza de los golpes, de modo que se rompieron. Es clara la alevosía. La víctima está confiada, preparándose para ir al trabajo, cuando el procesado la atacó empuñando un cuchillo. No concurre ensañamiento. No se infiere el dolo especial de aumento deliberadamente el dolor de la ofendida, ya que los golpes son la continuación del actuar ante la inutilidad funcional también del segundo cuchillo. Se aplica la agravante de parentesco. Es descartada la atenuante de arrebato y obcecación. Ni consta un estado patológico que disminuyera sus capacidades, ni un estímulo que produjese esa disminución.
  • Tipo Órgano: Audiencia Nacional. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JAVIER MARTINEZ LAZARO
  • Nº Recurso: 18/2009
  • Fecha: 10/03/2010
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La información proporcionada por el procesado sobre un funcionario de prisiones luego asesinado por miembros de ETA excede de la complicidad -auxilio no esencial- pues facilita el modelo y matrícula del coche, el número de plaza de aparcamiento y las llaves para acceder al garaje a las que tenía acceso porque la víctima vivía en el mismo edificio donde lo hacían los padres del terrorista. El funcionario murió en los momentos posteriores a que estallara una bomba lapa adosada a los bajos de su vehículo. La declaración policial es válida pues ante el juez el procesado dijo que el trato había sido correcto y las defensas no han pedido que se incorporen los exámenes médico-forense, habiéndose archivado la denuncia que formuló. Los registros son válidos aunque no consten los autos autorizantes, pues procediendo las actas de testimonio de otro procedimiento la defensa no promovió el debate sobre ellas en debida forma. El debate de fondo se centra en la validez de la declaración policial no ratificada que el tribunal da por válida apoyándose en la fluctuante jurisprudencia de la época. El silencio del procesado puede tener, en determinados casos, valor corroborador de la hipóteis acusatoria, aunque es claro que la condena no puede basarse en la falta de explicación del acusado sobre los hechos que se le imputan.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANTONIO DEL MORAL GARCIA
  • Nº Recurso: 10097/2018
  • Fecha: 31/10/2018
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La alevosía se aprecia en virtud de la forma de comisión delictiva (sorpresiva e inopinada), por otro lado, la agravación de especial vulnerabilidad se basa en la ancianidad y situación de la víctima. Una buena parte de los casos en que la víctima es menor de edad o persona especialmente vulnerable serán supuestos de alevosía. Pero no todos necesariamente. En los supuestos en que la edad de la víctima (niños de escasa edad o ancianos) o la enfermedad o discapacidad física o mental, determinan por sí solas la alevosía, nos encontraremos, entonces sí, ante el tipo básico de asesinato (art. 139.1.1ª). No cabrá apreciar además el asesinato agravado del art. 140.1.1ª pues las condiciones de la víctima basan ya la alevosía. Lo impide la prohibición del bis in idem. La pena impuesta está suficientemente individualizada; la sentencia hace referencia a la gravedad de los hechos y a su comisión en la morada de la víctima. No existe incongruencia extra petitum cuando en lo única en lo que la sentencia se ha apartado de las calificaciones emitidas por las acusaciones ha sido en lo relativo al quantum penológico.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Jaén
  • Ponente: MARIA JESUS JURADO CABRERA
  • Nº Recurso: 5/2012
  • Fecha: 06/05/2013
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: En veredicto estimado suficientemente motivado y sustentado en pruebas válidas de cargo, el Jurado declaró al acusado culpable de delito de asesinato cualificado por la alevosía y ensañamiento del art. 139 CP. La víctima fue atacada cuando se hallaba acostada en su cama, tras haber mantenido relaciones sexuales con el acusado, su ex-esposo, con sucesión de golpes y utilización de varios medios o instrumentos, aumentándose sensible e inhumanamente su dolor. La víctima tuvo sufrimiento vital hasta que murió, y por tanto el proceso que condujo a Cecilia a la muerte fue extremadamente doloroso y vivido en condiciones de conciencia. Aún cuando hubiere mediado una discusión, es apreciable la alevosía. El ánimo de matar quedó fuera de toda duda. Concurre la agravante de parentesco. Estuvieron casados y aunque se divorciaron, continuaron viéndose, a veces a escondidas, dadas las medidas de alejamiento impuestas, y conviviendo juntos a temporadas. Por no probadas se rechazan las circunstancias alegadas por la defensa: trastorno antisocial de personalidad, trastorno por consumo de drogas, confesión, y estado pasional.
  • Tipo Órgano: Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Civil y Penal
  • Municipio: Valencia
  • Ponente: JUAN CLIMENT BARBERA
  • Nº Recurso: 6/2011
  • Fecha: 19/04/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Asesinato alevoso. Muerte de una niña por sus padres. La motivación del veredicto por el Jurado se ha de producir en los términos establecidos en la Ley Orgánica del Tribunal de Jurado. La infracción del deber de motivación del veredicto se produce cuando impide conocer las razones que fundan el propio veredicto y su carácter determinante de los hechos probados de la sentencia. La motivación del veredicto del Jurado se ha de formular de modo que permita conocer a cualquiera ajeno al mismo las razones que han llevado al Jurado a declarar probados o no probados los hechos objeto del mismo, en este último caso con menor trascendencia, señalando los elementos de convicción sobre los que se apoyan sus decisiones expresadas en el veredicto, sin que sea exigible el mismo rigor formal de motivación en los veredictos de los jurados que en las sentencias judiciales. Las exigencias de motivación del veredicto del Jurado han de interpretarse pues en los términos más amplios posibles, tanto en su sentido formal como en el sustantivo. Existencia de motivación del veredicto, criterios jurisprudeniales. Motivación de la sentencia. Existencia de prueba de cargo practicada en el juicio tenidas en cuenta por el Jurado de forma razonable, que destruyen la presunción de inocencia. Inexistencia de indefensión.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Oviedo
  • Ponente: MARIA LUISA BARRIO BERNARDO-RUA
  • Nº Recurso: 228/2009
  • Fecha: 05/01/2010
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Apelan la sentencia del Juzgado de Menores tanto el condenado por asesinato y homicidio intentado, cuyo recurso es desestimado, como la acusadora particular, víctima de un delito intentado de homicidio, cuya impugnación es parcialmente estimada. Rechaza la AP la nulidad de actuaciones pedida por la defensa del acusado reclamando la práctica de prueba pericial sobre determinados productos no recogidos en el registro de su habitación al no estar presentes ni el menor imputado, ni su letrada. Sí lo estaba el padre del menor, titular de la vivienda. Además, existían otras pruebas aptas para valorar los posibles efectos adversos de aquellas sustancias. Igualmente se rechaza el cuestionamiento que se hace de las calificaciones de los hechos por una y otra parte. Fue alevosa y con ensañamiento la muerte causada. También la acción contra la víctima que sobrevivió, por lo que se revoca en este punto la sentencia apreciándose asesinato, sin que pueda hablarse de mero delito de lesiones como pretendía la defensa, ni de desistimiento activo. Se descarta el error en la apreciación de la prueba: no la hay de que el menor actuase en situación de trastorno mental transitorio. Frente a las alegaciones de ambos apelantes, se estiman proporcionadas las sanciones impuestas de internamiento en régimen cerrado y medida posterior de libertad vigilada. Se estima también el recurso de la acusación para imponer la prohibición de aproximación.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Almería
  • Ponente: JESUS MARTINEZ ABAD
  • Nº Recurso: 46/2008
  • Fecha: 26/03/2010
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Estando en su domicilio con otro hombre y una mujer tomando unos vinos, el acusado dio muerte al segundo al verle en su habitación en actitud de iniciar relaciones sexuales con la mujer, de la que sabía que era casada. La AP le condena como autor de un delito de asesinato cualificado por la alevosía. Admitida por la defensa la calificación como homicidio, el debate se centró en la concurrencia o no de alevosía, lo que estima la Sala probado, puesto que, esgrimiendo un cuchillo con hoja punzante de 20 centímetros de longitud, el acusado asestó a su víctima 15 cuchilladas, que le causaron la muerte, de ellas 7, las primeras, en la espalda al abordarla por detrás debilitando su capacidad de reacción y de defensa. Se descarta el ensañamiento. La reiteración de cuchilladas respondió a la intención homicida (una sola fue mortal), aunque ejecutada de forma violenta e incontenida. No se considera probada la eximente de intoxicación alcohólica alegada por la defensa ni las atenuantes de arrebato y legítima defensa. Sí se aprecia la atenuante de confesión, al reconocer los hechos a los pocos minutos de su detención, antes incluso del interrogatorio policial. Finalmente, la mujer, acusada de delito de encubrimiento, es absuelta por cuanto la información falsa dada a los policías que se personaron en el lugar a raíz de su llamada a los servicios de emergencia, no influyó en la investigación policial.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN SAAVEDRA RUIZ
  • Nº Recurso: 10879/2009
  • Fecha: 23/12/2009
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La pericia alternativa no era ya posible por haberse consumido las muestras analizadas y sabido es que la posibilidad de su realización constituye uno de los requisitos materiales para que un motivo como el presente pueda prosperar, además de la pertinencia, relevancia y necesariedad. En cualquier caso no se esgrimen razones científicas o técnicas para reproducir una pericia ya realizada por un Laboratorio Oficial. El requisito psicológico que debe concurrir para que tenga relevancia penal la drogadicción del sujeto carece de la intensidad suficiente, pues no se desprende de la prueba pericial, no ya una anulación total de su capacidad de culpabilidad (artículo 20.2 C.P.), sino tampoco la profunda perturbación que sin anular aquella, la disminuya sensiblemente (artículo 21.1 C.P.). La Audiencia reconstruye la secuencia del crimen partiendo de los datos objetivos suministrados por la pericia balística y la forense, mediante un razonamiento en nada arbitrario o absurdo, que permite alcanzar la lógica conclusión del ataque sorpresivo, teniendo además en cuenta las circunstancias que rodean el encuentro entre víctima y agresor en el domicilio de éste, y es precisamente la confianza del primero lo que entraña en este caso el núcleo del ataque alevoso del segundo.