• Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: FRANCISCO MONTERDE FERRER
  • Nº Recurso: 10112/2015
  • Fecha: 30/09/2015
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Cuando se trata de sentencias dictadas por el Tribunal del Jurado, no puede exigirse a los ciudadanos que lo integran el mismo grado de razonamiento intelectual y técnico que debe exigirse al Juez profesional. La motivación de la sentencia del Tribunal del Jurado viene precedida del acta de votación, que constituye su base y punto de partida, en cuanto contiene la expresión de los elementos de convicción y una sucinta explicación de las razones por las que los jurados han declarado o rechazado declarar determinados hechos como probados. Pero debe ser desarrollada por el Magistrado-Presidente al redactar la sentencia, expresando el contenido incriminatorio de esos elementos de convicción señalados por los jurados y explicitando la inferencia cuando se trate de prueba indiciaria o de hechos subjetivos. El reproche en vía de recurso sobre las instrucciones impartidas por el Magistrado Ponente al Jurado, es inadmisible sin el previo requisito de la oportuna protesta. El derecho a la presunción de inocencia no se opone a que la convicción judicial en un proceso penal pueda formarse sobre la base de una prueba indiciaria, si bien esta actividad probatoria debe reunir una serie de exigencias para ser considerada como prueba de cargo suficiente para desvirtuar tal presunción constitucional. Artículo 850.1 LECrim: el recurrente ha de demostrar la relación entre los hechos que se quisieron y no se pudieron probar y las pruebas inadmitidas o no practicadas.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: FRANCISCO MONTERDE FERRER
  • Nº Recurso: 1018/2004
  • Fecha: 14/09/2006
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Delimita en primer lugar la Sala II el alcance del control en casación del respeto al derecho a la presunción de inocencia por el Tribunal de instancia para a continuación configurar la circunstancia de ensañamiento que cualifica al delito de asesinato, para cuya aplicación han de concurrir dos elementos: uno objetivo, consistente en causación a la víctima de padecimientos innecesarios para la ejecución del delito y otro subjetivo o finalista, que requiere la intención del sujeto activo de aumentar el dolor de la víctima. Asimismo se describe el contenido de la circunstancia agravante de alevosía en el delito de asesinato y sus modalidades, así como el abuso de superioridad para finalmente exponer el criterio a seguir para dilucidar la concurrencia del ánimo de matar en la conducta del sujeto activo. De igual manera se exponen los requisitos que exige la viabilidad del motivo de casación consistente en error en la apreciación de la prueba previsto en el artículo 849.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para a continuación describir "in extenso" el tratamiento legal de los efectos sobre la imputabilidad del toxicómano, el cual abarca desde la exención completa e incompleta de la responsabilidad penal hasta la atenuación vía simple o analógica.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN SAAVEDRA RUIZ
  • Nº Recurso: 11012/2007
  • Fecha: 19/06/2008
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Partiendo de que el control que ha de hacerse en este caso es el de la estructura lógica del razonamiento aplicado, se analiza la valoración de la prueba indiciaria por parte del Tribunal Superior de acuerdo con la idea de que el núcleo esencial para entender eficaz la prueba indiciaria frente a la presunción de inocencia es la interrelación de los indicios. Del mismo modo se examina la valoración por parte del Tribunal de los contraindicios relacionados por el recurrente que no resultan incompatibles con los indicios incriminatorios.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN SAAVEDRA RUIZ
  • Nº Recurso: 1675/2008
  • Fecha: 18/03/2009
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El TS casa la sentencia de instancia estimando la aplicación de la eximente incompleta de embriaguez: "que sus facultades intelectivas no estaban anuladas pero sí limitadas en un grado no definido pero sí importante a tenor del consumo de bebidas alcohólicas y de su estado de agresividad, nerviosismo y excitación, constatado por los testigos presenciales. En base a todo ello, debe reconocerse la concurrencia de la eximente incompleta, sin alterar el hecho probado sino subsumiendo su imputabilidad en la circunstancia más favorable, concretamente, la prevista en el artículo 21.1 en relación con el 20.2 relativa a un estado de intoxicación semipleno por el consumo de bebidas alcohólicas. Ello es compatible con el informe forense referido en el sentido de que no puede excluirse dicho estado en el momento de los hechos aunque sí el deterioro congnitivo secundario al consumo de alcohol, lo cual es conforme a la Jurisprudencia de esta Sala que ha expresado que el simple alcoholismo crónico incontrolado no causa alteración alguna en la capacidad de obrar y discernir (S.S.T.S. 635 o 908/02 o 189/05 ). Pero cuestión distinta es que en el caso, además del alcoholismo crónico reflejado en el " factum ", existe base para confirmar la afectación real de las facultades intelectivas y volitivas del sujeto en el momento de los hechos en función de la ingesta descrita". Tambien se constata un error en la duración de la pena de trabajos en benefico de la comunidad.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JOSE MANUEL MAZA MARTIN
  • Nº Recurso: 11444/2009
  • Fecha: 27/04/2010
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La agresión del acusado, en el momento de realizarse, se produjo de forma totalmente sorpresiva y sin posibilidades reales de defensa por parte de la víctima. La circunstancia que del 21.3 CP. 1995 tiene una doble manifestación -que el recurrente no concreta- una emocional, fulgurante y rápida, que constituye el arrebato, y otra pasional, de aparición más lenta, pero de mayor duración, que integra la obcecación. El desafecto o el deseo de poner fin a una relación conyugal o de pareja no puede considerarse como un estimulo poderoso y no tiene eficacia para sustentar una posible atenuante. Esta Sala, aunque tal previsión no venga expresamente contemplada en nuestra Legislación, ha hecho uso, en algunas ocasiones, de la denominada teoría de la "pena natural" para atenuar la responsabilidad criminal de quien, como consecuencia de los propios hechos delictivos, ha sufrido un daño de cierta relevancia. El mal, sea tanto estatal como natural, que debe soportar el autor del delito como pena no debe ser superior al mal causado por el mismo. El mal fáctico sufrido por el autor en la comisión del delito puede ser considerado atenuante, porque evidentemente tiene una significación análoga a las demás atenuantes. Las lesiones padecidas por el recurrente respondieron a su propia y exclusiva voluntad, la misma que le llevó a ejecutar el gravísimo y efectivo atentado contra la vida de su esposa, por lo que no cabe atribuírsele unos efectos de atenuación, con apoyo en la "pena natural".
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MIGUEL COLMENERO MENENDEZ DE LUARCA
  • Nº Recurso: 10398/2016
  • Fecha: 21/02/2017
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Apelación Reformatio in peius. No es discutible que la situación de quien interpone un recurso no puede verse empeorada como consecuencia de aquel. Limites de la revisión de la condena en apelación. Si bien no es lícito que el Tribunal de apelación proceda a una nueva valoración de las pruebas sobre las que el jurado ha declarado probados determinados hechos de carácter indiciario, pues ello supondría superar los límites de su competencia revisora, si lo es, y es más, es obligación de dicho Tribunal, revisar el carácter racional de la inferencia construida sobre aquellos indicios, para excluir aquellas que puedan considerarse tan abiertas que no conduzcan de modo directo a la conclusión que se ha establecido sobre los hechos necesitados de prueba. Indemnización a familiares de la persona fallecida. Cuando concurren numerosos familiares, todos ellos afectados de alguna forma por la pérdida de la persona asesinada, no es procedente acordar indemnización para todos ellos, concentrándose en los más cercanos el perjuicio indemnizable, salvo que concurran especiales circunstancias, que deberán quedar debidamente acreditadas mediante las oportunas pruebas.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Sevilla
  • Ponente: JUAN JOSE ROMEO LAGUNA
  • Nº Recurso: 725/2011
  • Fecha: 13/01/2012
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Cuatro acusados de delitos de asesinato, violación, contra la integridad moral y profanación de cadáveres. Absolución de tres por falta de pruebas, siendo la principal prueba de cargo la incriminación del cuarto que prestó seis versiones distintas de los hechos. El tribunal trata de concretar su credibilidad con la valoración conjunta de las pruebas objetivas para contrastar las posibles corroboraciones de la incriminación del finalmente condenado. En el juicio declaró como testigo un partícipe condenado por el Juzgado de Menores. La Sala explica la falta de vinculación de su declaración de hechos Probados. Ese cuarto acusado es condenado solo por asesinato alevoso, descartándose su tesis de homicidio imprudente. Como forma de dar muerte el tribunal asume la del juicio pero concurriendo ánimo de matar y alevosía. No hay vulneración del principio acusatorio. No se probó la agresión sexual. No hay delito de profanación de cadáveres: ocultación sin dar cuenta de su paradero. Esa ocultación unida a sucesivos cambios de declaración que provocan daño psicológico a los parientes no constituye delito contra la integridad mortal por falta de intencionalidad. No se acusó por lesiones psicológicas. Apreciación de daño moral por el dolor causado por la conducta del acusado de ocultación y cambios injustificados de versión. No se estima la indemnización al Estado por gastos de búsqueda del cuerpo de la víctima, cuya inclusión corresponde a las costas.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 10458/2014
  • Fecha: 12/03/2015
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Ante la denuncia de error en la apreciación de la prueba, se recuerda que no constituyen documento a efectos casacionales las declaraciones personales, el acta del juicio y su grabación. Respecto a la alevosía, que se cuestiona por los recurrentes, se reitera la jurisprudencia respecto a las clases y presupuestos de la circunstancia agravante. En el caso, se confirma su concurrencia pues el supuesto, conforme a los hechos probados, se refiere al ataque por la espalda a víctima que huía: "...por detrás, por la espalda y de forma súbita e imprevisible..., le asestó cuatro puñaladas, una en el brazo y tres en el pulmón..., que le ocasionaron la muerte". Se expresa igualmente, recordando la doctrina al respecto, que son compatibles la alevosía con el dolo eventual respecto al resultado de muerte. Con respecto a la presunción de inocencia y a la tutela judicial efectiva, en relación con la obligación de motivar la prueba, se afirma que existe prueba de cargo, suficiente y válidamente obtenida y practicada, representada básicamente respecto a uno de los recurrentes por la declaración del coacusado que, en el caso, no responde a móviles espurios y que cuenta con datos de corroboración suficiente para atribuirle valor como prueba de cargo sobre la que fundar la condena. Se expresan las diferencias entre la complicidad, la cooperación necesaria y la coautoría. Respecto a la circunstancia de miedo insuperable, se alude a las condiciones para su aplicación como eximente.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 10203/2006
  • Fecha: 04/10/2006
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: No se necesita intervención judicial para la recogida de unas colillas abandonadas espontáneamente para determinación del ADN a partir de la saliva. Sí es precisa si la técnica es invasiva. Las muestras fueron obtenidas y mandadas al Laboratorio sin identificar para cotejarlas posteriormente con las recogidas en el lugar de los hechos. La cadena de custodia se acreditó por las declaraciones de los testigos, agentes de la Ertzaintza y de los peritos. La prueba de ADN es directa y no indiciaria. Pero la Sala valoró también la declaración de los testigos de la defensa, haciendo explícito por qué no les otorga credibilidad. Contó además con las declaraciones de los agentes agredidos y de los testigos protegidos. Hay coautoría: hay una participación conjunta y con acuerdo previo. Se vulnera la presunción de inocencia porque la Sala se ha apoyado en la declaración de un testigo protegido abiertamente contradictoria que no compareció a la vista oral. El Tribunal de instancia no explícita el proceso lógico por el que atribuye mayor credibilidad a una declaración sobre la otra. Es válida la declaración en Comisaría del acusado prestada con las garantías legales y sin datos de condiciones antijurídicas. Los informes periciales señalados coinciden en cuanto al punto controvertido, sin oposición entre ellos.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ADOLFO PREGO DE OLIVER TOLIVAR
  • Nº Recurso: 11301/2010
  • Fecha: 15/07/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El recurso de casación se formula contra la sentencia dictada por el Tribunal de apelación, no pudiéndose introducir cuestiones nuevas que no pudieran ser examinadas por éste. La esencia de la alevosía se encuentra en la existencia de una conducta agresora que tienda objetivamente a la eliminación de la defensa; o bien en el aprovechamiento de una situación de indefensión cuyos orígenes son indiferentes. No es imprescindible que de antemano el agente busque y encuentre el modo más idóneo de ejecución, sino que es suficiente que se aproveche en cualquier momento de forma consciente de la situación de indefensión de la víctima así como de la facilidad que ello supone. La alevosía no se excluye en casos de intento de defensa, cuando es funcionalmente imposible, y se debe a la reacción instintiva de quien no tiene escapatoria frente a la eficacia de un ataque ejecutado sobre seguro. La necesidad de golpes sucesivos no elimina la alevosía porque ésta no exige prontitud en la causación de la muerte, sino aseguramiento en su producción. Es apreciable ensañamiento: por la causación del dolor mediante actos complementarios ejecutados a tal fin sin ser precisos para la consecución del resultado mortal; por la prolongación intencionada de la agonía retrasando la llegada de la muerte precisamente para aumentar el sufrimiento; o por la elección de una acción mortífera especialmente cruel y dolorosa.