• Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: CANDIDO CONDE-PUMPIDO TOURON
  • Nº Recurso: 1614/2014
  • Fecha: 30/12/2014
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El derecho a la presunción de inocencia no se desvirtúa por el resultado del reconocimiento fotográfico, sino por el resultado del medio de prueba practicado en el acto del juicio, consistente en la ratificación del testigo sometido al interrogatorio cruzado de las partes. Cuando la prueba de cargo relevante sea una identificación visual cuestionada, el Tribunal sentenciador debe analizar una serie de factores que afectan a la exactitud de la identificación. En primer lugar los factores ambientales y personales que pueden afectar a la memoria de un testigo presencial. En segundo lugar los factores intraprocesales, que pueden afectar a la fiabilidad del reconocimiento, y que obligan a constatar que el procedimiento de reconocimiento se ha llevado a efecto en todas las fases de la investigación policial y judicial en las mejores condiciones posibles, sin dar lugar a sesgos condicionados por los propios investigadores. El análisis razonado de estos factores en un caso concreto sirve para que el Tribunal sentenciador valore el grado de probabilidad de que el testigo haya efectuado una identificación visual correcta, y para que el Tribunal "ad quem" aprecie si el Tribunal de instancia ha efectuado una valoración probatoria razonable.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 10093/2011
  • Fecha: 28/06/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Doctrina general sobre la presunción de inocencia. Peculiaridades en los casos de Tribunal de Jurado, el recurso de casación se plantea contra la sentencia del Tribunal de Apelación. Por ello, el control casacional del derecho a la presunción de inocencia se debe hacer a partir del análisis que de la cuestión haya realizado el Tribunal de Apelación. Correcta inferencia del ánimo homicida por el lugar al que se dirigen los golpes, su reiteración y su violencia. La alevosía es una circunstancia de carácter predominantemente objetivo que incorpora un especial elemento subjetivo. Elementos y clases de la alevosía. Ataque súbito con un bloque de cemento, los forenses indicaron absoluta inexistencia de lesiones de defensa por parte de la víctima ni lesiones en sus manos, que se explicasen por el intento de arrebatar el bloque de cemento al acusado. Distinción entre alcoholismo y embriaguez. Diferentes efectos según sus características en la responsabilidad criminal. Naturaleza de la atenuante de arrebato u obcecación. Los estímulos que producen la reacción no han de estar repudiados por las normas socio-culturales imperantes. A la celotipia no se reconoce, conforme a las pautas socio culturales actuales, justificación bastante para constituir la base fáctica del arrebato. No tiene efectos atenuatorios la confesión cuando el acusado ya ha sido descubierto. Suficiente motivación de la pena por la brutalidad de la acción. No hay error en la valoración de la prueba.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JOSE RAMON SORIANO SORIANO
  • Nº Recurso: 10288/2008
  • Fecha: 13/07/2009
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Preceptiva aplicación de la prohición de residir o acudir a la ciudad donde residen los hijos de la víctima. Correcta individualización de la pena impuesta, sin imponer la máxima pena posible pese a la gravedad y execrabilidad de los hechos, para dejar margen a la posible exasperación en casos similares en los que concurra otra agravante. La interposición de al vía del error de hecho no implica una valoración que se reputa por el recurrente errónea sino un vacío esencial o un error evidente deducible del tenor del documento. El delito de malos tratos se define por el verbo "causare" y por la existencia de una lesión, lo que, en principio, excluye la posibilidad de una comisión por omisión. La condena por violencia habitual en el ámbito doméstico no excluye la posibilidad de la condena separada de los actos violentos. Éstos han de ser directametne atribuibles al acusado. De los documentos invocados se puede desprender que la conducta del acusado produjo efectos negativos en la psíque de las víctimas, pero ello, en ausencia de actos lesivos concretos debe quedar consumido en el delito de violencia habitual. La falta de claridad no se identifica con la constancia absoluta de todos los detalles. La insistencia o reiteración en las amenazas no hace nacer tantos delitos como actos intimidantes se ejecutan, sino que se da un único tipo penal. La discusión previa no elimina la alevosía al sacar el arma súbitamente el acusado, sin que la víctima lo esperase.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JOSE RAMON SORIANO SORIANO
  • Nº Recurso: 10975/2011
  • Fecha: 16/12/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: En la instancia, los recurrentes resultaron condenados como coautores de un delito de asesinato, con alevosía y ensañamiento; si bien el TS estima parcialmente sus recursos y los condena por un delito de homicidio con la circunstancia agravante de abuso de superioridad. El TS señala que el art. 483 de la LECrim permite al juez completar el interrogatorio, y tal facultad sumarial debe entenderse traslada al juicio oral, cuando es en tal fase procesal cuando se emite o amplia el informe. En este caso, el Juez asumió la responsabilidad de aclarar el extremo dudoso sobre cuya indagación había iniciado las preguntas la defensa, sin que posteriormente tuviera obligación de conceder de nuevo la palabra a la defensa, y en tal sentido ninguna infracción procesal con lesión de derechos fundamentales se detecta. Al proceder así el juez nada prejuzgó, ni se inclinó por las tesis de la acusación o de la defensa, sino que se limitó a esclarecer un aspecto de cierta relevancia.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JOSE RAMON SORIANO SORIANO
  • Nº Recurso: 11373/2011
  • Fecha: 17/01/2012
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El Tribunal desestima los recursos de casación interpuestos por los condenados contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria; entendiendo que sí concurre la circunstancia de alevosía, puesto que la mecánica comisiva del hecho, declarada probada en su momento por el Jurado, supuso el aseguramiento del hecho y la eliminación de la defensa del ofendido, que sufrió un ataque súbito e inesperado. Además se destaca la falta de relevancia práctica de la cuestión relativa a si uno de estos recurrentes debía ser considerado como autor o como cooperador necesario, puesto que la pena es la misma, de conformidad con el artículo 28 del Código Penal. Por otro lado, se afirma la existencia en el caso de autos de un claro ánimo de matar, lo que concluye el Tribunal a la vista del arma letal utilizada, las zonas vitales del cuerpo a las que ésta se dirige, y la reiteración e intensidad del ataque.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JOAQUIN GIMENEZ GARCIA
  • Nº Recurso: 10959/2009
  • Fecha: 02/02/2010
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La sentencia recurrida en el recurso de casación en casos del Tribunal de Jurado es la de apelación de la sentencia de apelación. Por ello, lo que queda fuera del recurso de apelación, queda fuera del recurso de casación. Es factible el examen de los juicios de inferencia del Tribunal de Jurado, pero sólo a través de la valoración que haya hecho el Tribunal que resolvió la apelación, si la presunción de inocencia constituyó uno de los motivos de recurso. Razonabilidad de las inferencias el Tribunal de instancia. Al Jurado se le propuso que respondiera a preguntas que, prácticamente, suponían la definición de la alevosía, cuando las proposiciones deben ser de hechos, no de conceptos jurídicos. No hubo ataque sorpresivo, aunque sí desproporción de fuerzas y abuso de superioridad. Hubo confrontación visual entre agredido y agresor. Elementos que integran la circunstancia de abuso de superioridad. Se estima el recurso: no hay asesinato, sino homicidio agravado.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANDRES MARTINEZ ARRIETA
  • Nº Recurso: 10701/2008
  • Fecha: 22/01/2009
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Se confirma la sentencia que condena por un delito de asesinato con alevosía. Se dice "una de las modalidades de ataque alevoso es el realizado por sorpresa, de modo súbito e inopinado, imprevisto, fulgurante y repentino y las que se citan en ellae. En estos casos es precisamente el carácter sorpresivo de la agresión lo que suprime la posibilidad de defensa, pues quien no espera el ataque difícilmente puede prepararse contra él, al menos en la medida de lo posible. Esta modalidad de la alevosía es apreciable en los casos en los que se ataca sin previo aviso. Y, también reviste este carácter cuando, aun habiendo mediado un enfrentamiento, se produce un cambio cualitativo en la situación ..." y "que, en general, se ha dicho que la utilización de un arma de fuego frente a quien está inerme, debe estimarse en general alevosa (por todas, STS 815/2005, de 15 de junio)". Se afirma que no existió arrebato según la jurisprudencia que señala precisamente que la apreciación de la circunstancia es incompatible con aquellos casos en los que la impulsividad obedece a irascibilidad o al carácter violento del sujeto activo, o cuando el estímulo es imaginario, putativo o malsano.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 10253/2015
  • Fecha: 20/07/2015
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La alevosía constituye una circunstancia de carácter predominantemente objetivo que incorpora un especial elemento subjetivo, que dota a la acción de una mayor antijuricidad. Efectuar dos disparos con una escopeta frente a persona que se encuentra desarmada, sin ninguna posibilidad de defensa, integra sin discusión alguna, la alevosía. El simple alcoholismo crónico y controlado no causa alteración alguna en la capacidad de obrar y discernir. Para las eximentes o atenuantes no rige la presunción de inocencia ni el principio "in dubio pro reo". Los trastornos de la personalidad no son, en línea de principio, enfermedades mentales que afecten a la capacidad de culpabilidad. Son patrones característicos del pensamiento, de los sentimientos y de las relaciones interpersonales, que pueden producir alteraciones funcionales o sufrimientos subjetivos, y son susceptibles de tratamiento, e incluso pueden constituir el primer signo de otras alteraciones más graves; pero ello no quiere decir que la capacidad de entender y querer del sujeto esté disminuida o alterada desde el punto de vista de la responsabilidad penal; debe considerarse normativamente la influencia que ello tiene en la imputabilidad del sujeto. La utilización del arma supone una tenencia efectiva y rotunda que implica el animus possidendi. La aplicación del art. 708.2 LECrim. No ofrece duda, a tenor de la regulación de la LOTJ.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MIGUEL COLMENERO MENENDEZ DE LUARCA
  • Nº Recurso: 10917/2013
  • Fecha: 02/04/2014
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: A partir de la doctrina del TEDH y del TC este Tribunal ha concretado que la exigencia de presencia del acusado en el juicio de segunda instancia se produce cuando se debaten cuestiones de hecho que afectan a su inocencia o culpabilidad, pues su objeto es posibilitar que el absuelto en la instancia pueda exponer, ante el Tribunal llamado a revisar la decisión, su versión sobre su participación en los hechos que se le imputan. Por el contrario, no es necesaria la práctica de pruebas ante el tribunal que resuelve el recurso, ni dar ocasión al acusado para ser oído, cuando la rectificación de la absolución o el empeoramiento de la condena se efectúe en vía de recurso sobre la base exclusiva de la valoración de cuestiones jurídicas, pues en esos casos es suficiente la intervención del letrado, tanto desde la perspectiva del derecho a un proceso con garantías como en relación al derecho de defensa. Al tribunal de instancia le corresponde fijar los hechos, y la rectificación de estos, tanto objetivos como subjetivos, debe ajustarse a la doctrina expuesta; la precisión de cuáles son las consecuencias jurídicas que cabe extraer de los hechos declarados probados puede ser rectificada en vía de recurso, siempre que no se alteren los hechos probados o se realicen reconsideraciones fácticas sobre ellos. La intención es un hecho de naturaleza subjetiva. Cuando se trata de dolo directo en delitos de resultado su apreciación en vía de recurso sería rectificar un hecho.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MANUEL MARCHENA GOMEZ
  • Nº Recurso: 11124/2013
  • Fecha: 18/07/2014
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Cadena de custodia. Nulidad de las pruebas encontradas en una segunda inspección ocular. La validez de la prueba no puede estar condicionada a la tarea de recogida y traslado de muestras que van a ser objeto de análisis científico. La prueba de ese recorrido de las piezas de convicción y de su mismidad es una cuestión fáctica, que no queda subordinada al estricto cumplimiento de una norma reglamentaria que, por su propia naturaleza, no puede mediatizar la conclusión jurisdiccional acerca de la integridad de esa custodia. Esa norma reglamentaria impone uniformidad en las labores administrativas de recogida y envío de muestras, pero no tiene por objeto integrar el régimen de nulidades probatorias. Principio de publicidad del proceso. El Jurado ha decidido sobre la base exclusiva de lo visto y oído en el juicio oral. La imparcialidad no sólo se afirma cuando el desenlace del proceso se distancia de un estado de opinión preexistente. El Jurado ha sido imparcial pese a la gran repercusión mediática del caso. Simulación de delito. Lo trascendente es que esa falsedad sea transmitida a los agentes de Policía y que genere la incoación de un proceso judicial encaminado al esclarecimiento del hecho falsamente denunciado.