• Tipo Órgano: Audiencia Provincial. Tribunal Jurado
  • Municipio: Sevilla
  • Ponente: MARGARITA BARROS SANSINFORIANO
  • Nº Recurso: 9708/2018
  • Fecha: 22/04/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Tras oír en declaración testifical al hermano del acusado y realizar comparecencia del agente de la Guardia Civil, con intervención de las partes, sobre las condiciones en que el acusado habría realizado las manifestaciones inculpatorias, que fueron efectuadas de forma espontánea, y de las que se extendió diligencia, se concluyó por la Magistrada-Presidente que de tales manifestaciones del agente y del hermano del acusado, resultaba que las manifestaciones del inculpado, realizadas en calidad de testigo y cuyo relato de hechos se estaba intentando comprobar así como lograr la detención de los autores, se produjeron tras la conversación con su hermano en el cuartel de la Guardia Civil, en el curso de la cual le dijo que debía contar la verdad de lo ocurrido, no resultando en absoluto que las manifestaciones del acusado fueran consecutivas a presión o intimidación, y ni siquiera a expresa indagación por parte de los agentes sobre el referido, por más que hubieran comenzado a albergar sospechas acerca del ahora acusado al no cuadrarles los datos facilitados por el mismo. Dichas manifestaciones fueron espontáneamente realizadas, de modo consecutivo a una invitación de su propio hermano para que contara la verdad de lo sucedido. El derecho a no declarar contra sí mismo de un imputado, no se extiende a las declaraciones libres y espontáneas que quiera realizar, porque lo prohibido es la indagación antes de la información de derechos o cuando ya ha ejercido el derecho a no declarar.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MANUEL MARCHENA GOMEZ
  • Nº Recurso: 11124/2013
  • Fecha: 18/07/2014
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Cadena de custodia. Nulidad de las pruebas encontradas en una segunda inspección ocular. La validez de la prueba no puede estar condicionada a la tarea de recogida y traslado de muestras que van a ser objeto de análisis científico. La prueba de ese recorrido de las piezas de convicción y de su mismidad es una cuestión fáctica, que no queda subordinada al estricto cumplimiento de una norma reglamentaria que, por su propia naturaleza, no puede mediatizar la conclusión jurisdiccional acerca de la integridad de esa custodia. Esa norma reglamentaria impone uniformidad en las labores administrativas de recogida y envío de muestras, pero no tiene por objeto integrar el régimen de nulidades probatorias. Principio de publicidad del proceso. El Jurado ha decidido sobre la base exclusiva de lo visto y oído en el juicio oral. La imparcialidad no sólo se afirma cuando el desenlace del proceso se distancia de un estado de opinión preexistente. El Jurado ha sido imparcial pese a la gran repercusión mediática del caso. Simulación de delito. Lo trascendente es que esa falsedad sea transmitida a los agentes de Policía y que genere la incoación de un proceso judicial encaminado al esclarecimiento del hecho falsamente denunciado.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 10063/2016
  • Fecha: 27/09/2016
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El incumplimiento del deber de motivación fáctica no supone ya un defecto o vicio interno de la sentencia, sino que constituye una lesión del derecho a la presunción de inocencia, que determina la absolución del acusado y no la nulidad de la sentencia. En la razonabilidad de la regla que relaciona los indicios con los hechos probados, su control debe hacerse tanto desde el canon de su lógica o coherencia como desde su suficiencia o calidad concluyente. La eliminación de toda posibilidad de defensa de la víctima debe ser considerada desde la perspectiva de su real eficacia, siendo compatible con intentos defensivos ínsitos en el propio instinto de conservación. Arrancando de la definición legal de la alevosía, se refiere invariablemente la concurrencia de los siguientes elementos: a) En primer lugar, un elemento normativo. La alevosía solo puede proyectarse a los delitos contra las personas. b) En segundo lugar, un elemento objetivo que radica en el "modus operandi", que el autor utilice en la ejecución medios, modos o formas que han de ser objetivamente adecuados para asegurarla mediante la eliminación de las posibilidades de defensa. c) En tercer lugar, un elemento subjetivo, que el dolo del autor se proyecte sobre la utilización de los medios, modos o formas empleados, y sobre su tendencia a asegurar la ejecución y su orientación a impedir la defensa del ofendido. d) Un elemento teleológico, que impone la comprobación de si ese produjo indefensión.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 10517/2014
  • Fecha: 12/12/2014
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El TS estima el motivo propuesto por la acusación respecto a la ausencia de la atenuante de embriaguez, al estimar que no concurre puesto que tras los hechos el recurrente condujo su vehículo. Se analizan y determinan los requisitos de la atenuante de arrebato y la agravación de parentesco al haber sido la víctima pareja del agresor. Existe un análisis de la circunstancia de alevosía en los supuestos de estrangulamiento y se concluye que en este caso no cabe apreciar dicha agravación.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: FRANCISCO MONTERDE FERRER
  • Nº Recurso: 10282/2006
  • Fecha: 19/02/2007
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Concurre la circunstancia cualificadora de alevosía sorpresiva sobrevenida: en el curso de la disputa, el agresor sin conocimiento de la víctima ni de los otros agresores clava un cuchillo en la espalda a aquélla que le causa la muerte. Sin embargo, la alevosía no se puede extender a los restantes partícipes, que golpean a la víctima en el suelo posteriormente a la cuchillada que le provoca la muerte. No concurre en uno de los partícipes el grado de cooperación necesaria: no existe en los Hechos Probados ningún elemento que permita deducir que la víctima no hubiese podido ser apuñalada en el interior de la vivienda de la que los partícipes sacaron al agredido. No está correctamente apreciado el concurso de lesiones dolosas y homicidio imprudente: el recurrente desconocía el uso del arma y por lo tanto no pudo prever el resultado mortal. Por ello, su participación se ha de calificar de falta de lesiones. No procede la aplicación de la circunstancia agravante de superioridad por tratarse de una falta y en consecuencia carecer de transcendencia práctica. No quedó probado que el acusado de homicidio pretendiese aumentar innecesariamente el dolor de la víctima.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JOSE ANTONIO MARTIN PALLIN
  • Nº Recurso: 1318/2005
  • Fecha: 08/01/2007
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La Sala considera que no se puede establecer un paralelismo entre las indemnizaciones por daños físicos y materiales derivados del hecho de la circulación de vehículos de motor, con el resultado de los delitos dolosos. Los primeros no se mueven por criterios de equivalencia o justicia sino por los parámetros que se marcan por el sistema financiero del ramo del seguro en sus diversas modalidades. Estos criterios, puramente economicistas, obtenidos de un cálculo matemático o estadístico, chocan frontalmente con los daños físicos, psíquicos y materiales originados por una conducta dolosa con la multiplicidad de motivaciones que pueden impulsarla, sin descartar la intencionada y deliberada decisión de causar los mayores sufrimientos posibles. Por otra parte, respecto de la responsabilidad civil subsidiaria del establecimiento penitenciario de donde se fugaron los presos que cometieron los delitos, la Sala considera que, en virtud del Acuerdo de la Sala General de 26 de mayo de 2000, los arts. 120.3 y 121 del C.P. son compatibles, aplicándose el art. 121 cuando el daño causado pueda ser atribuido a un funcionario imputado en el proceso y el 120.3 cuando se observe un funcionamiento de la administración contrario a las previsiones reglamentarias que regulan el funcionamiento del servicio. Se considera que la Administración actuó de forma negligente y con descuido y esta actuación anormal está conectada causalmente con el resultado delictivo producido.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 10214/2006
  • Fecha: 29/11/2006
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La expresión en veredicto como fundamento de las declaraciones de los testigos presenciales y del propio acusado constituye motivación suficiente. Respecto de otros puntos basta con expresar la ausencia de prueba suficiente. Sólo la "inexistencia" de motivación es defecto relevante que justificaría la devolución del acta de votación. El recurrente, en el trámite previo a la entrega del veredicto, sólo manifestó su deseo de que se incluyese determinado apartado pero no alegó sobre su redacción. El Jurado se limita a declarar al acusado culpable "por su participación en los hechos", sin que pueda añadir nada a la calificación o valoración de los mismos que no esté en el previo relato fáctico. El relato debe contener todos los elementos necesarios para que el Magistrado-Presidente pueda subsumirlos en la calificación correcta. Se cuestiona la propia valoración que de las distintas pruebas, ha realizado el Jurado: la determinación de la credibilidad de cada testigo corresponde al Tribunal de instancia. El acusado sabía cuando se entregó de la apertura del procedimiento criminal por los medios gráficos: no procede la atenuante de arrepentimiento. Su aportación fue simplemente la de no ocultar las pruebas. No procede tampoco la analógica. No hay reparación del daño: la consignación se realizó el día antes del juicio casi tres años después de los hechos. La prueba denegada era improcedente dada las diferencias físicas entre testigo y acusado.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: DIEGO ANTONIO RAMOS GANCEDO
  • Nº Recurso: 11387/2009
  • Fecha: 22/04/2010
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La determinación del ánimo que guía la acción material debe inferirse tras una evaluación intelectual de los datos fácticos concurrentes debidamente acreditados y de cuyo análisis sometido a las reglas de la racionalidad, del criterio lógico y de la experiencia común, fluya vigorosa la conclusión. El dolo homicida no es incompatible con la eximente de legítima defensa. Lo que sucedió realmente, un rapidísimo, súbito y fulgurante acto de apuñalamiento con la navaja que el acusado ya llevaba abierta y escondida, clavándola hasta la empuñadura en el pecho de la víctima, no entraba, ciertamente, dentro de lo previsible. Esa mecánica comisiva satisface plenamente las exigencias legales o establecidas en el art. 22.1ª C.P. Las extremas discrepancias de pensamiento constituyeron el móvil que guió la agresión. Queda meridianamente claro que ni la víctima ni los miembros de su grupo crearon una situación que permitiera calificar la acometida mortal como de legítima defensa.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ALBERTO GUMERSINDO JORGE BARREIRO
  • Nº Recurso: 10434/2010
  • Fecha: 25/04/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Se indica que "el Ministerio Fiscal, y derivadamente la acusación particular, están solicitando la aplicación de dos eximentes incompletas. Una la de alteración psíquica y la otra la de embriaguez. Ello comporta que, con arreglo al principio acusatorio, las penas tengan que reducirse por estos conceptos relativos a la imputabilidad cuando menos en dos grados, uno por cada eximente incompleta (...) la Sala de instancia tenía que aplicar imperativamente las dos eximentes incompletas que solicitaron las acusaciones en su escrito de calificación definitiva. Y ello aunque las penas estuvieran mal cuantificadas en el escrito de acusación. Por lo cual, al omitir la aplicación de la eximente incompleta de embriaguez la Audiencia vulneró el principio acusatorio y también el derecho de defensa, pues se apartó de las calificaciones acusatorias en un extremo que favorecía al acusado, constituyéndose así de facto el Tribunal en acusador, y además le impidió defenderse de un aspecto concreto de la imputabilidad que le perjudicó en el fallo y que no se correspondía con la conclusión favorecedora que habían postulado las acusaciones".
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MIGUEL COLMENERO MENENDEZ DE LUARCA
  • Nº Recurso: 10744/2016
  • Fecha: 06/04/2017
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Condena por un delito de asesinato. Alevosía: esencia de la agravante de alevosía. Tipos de alevosía: proditoria, súbita y por prevalimiento. El relato de hechos probados describe un ataque sorpresivo e inesperado, que eliminó todo tipo de posible defensa por parte de la víctima. Además, ambos, acusado y víctima, se encontraban en una zona restringida y no frecuentada que impedía la probabilidad de intervención de terceros. Se alega falta de prueba bastante de la base fáctica de la alevosía. El recurso, en los casos de sentencia del Tribunal del Jurado, se formula contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia. Contenido de estudio en casación, cuando se alega vulneración del derecho a la presunción de inocencia, en un procedimiento de jurado. Se dan por reproducidos los argumentos del Tribunal Superior de Justicia sobre la suficiencia y racionalidad de la prueba practicada. Concepto de ensañamiento. Aumento deliberado e innecesario del dolor tanto en el supuesto del delito de asesinato como en la agravante genérica. Requisitos de la agravante: elemento objetivo y elemento subjetivo. Los jurados se apoyaron en los informes periciales, que describían el orden temporal de las lesiones y su carácter innecesario en muchos de ellos. Requisitos de la agravante de arrebato u obcecación. Ausencia de prueba del estado mental. Confesión: requisitos de la atenuante. Imposibilidad de apreciación como muy cualificada. No se superan los límites propios de la atenuante simple.