• Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MIGUEL COLMENERO MENENDEZ DE LUARCA
  • Nº Recurso: 10922/2014
  • Fecha: 24/03/2015
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El derecho a interrogar o hacer interrogar a los testigos de la acusación, como manifestación del principio de contradicción, se satisface dando al acusado una ocasión adecuada y suficiente para discutir un testimonio en su contra e interrogar a su autor en el momento en que declare o en un momento posterior del proceso. No es preciso que la contradicción sea efectiva en el momento en que se presta la declaración sumarial inculpatoria pues cumplir tal exigencia no siempre es legal o materialmente posible. Es la posterior posibilidad de confrontación en el acto del juicio oral la que cumple la exigencia constitucional de contradicción y suple cualquier déficit que, conforme a las previsiones legales, haya podido observarse en la fase sumarial. El respeto a los principios de publicidad, inmediación y contradicción comprendidos en el mencionado derecho, imponen inexorablemente que cuando el órgano de apelación condene a quien ha sido absuelto en la instancia o agrave su situación si fue condenado, si para ello establece un nuevo relato de hechos probados que tenga su origen en la apreciación de pruebas personales, esto es, aquellas para cuya práctica se exige la inmediación del órgano judicial resolvente, proceda al examen directo y por sí mismo de las mismas, en un debate público.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 972/2011
  • Fecha: 02/11/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Existe prueba de cargo suficiente y racionalmente valorada para cimentar la condena. Concurre igualmente el ánimo homicida que se desprende claramente de datos objetivos. En el caso presente la sentencia recurrida en los hechos probados relata que la acusada y su tía, que contaba 80 años de edad estaban solas en la sala del domicilio de ésta, que acudía allí prácticamente a diario para acompañar y atender a su tía, y como esta tuvo que levantarse para coger el teléfono que estaba en el pasillo, momento en el que, sin causa aparente para ello, la acusada cogió un pesado cenicero de vidrio y le golpeó en la cabeza aprovechando que estaba de espaldas y no podía verla, asestándola más golpes en esa parte del cuerpo mientras caía y cuando estaba en el suelo. Partiendo de esas premisas fácticas la sentencia impugnada entiende concurrente la alevosía a la vista del carácter sorpresivo de la agresión (aproximación por la espalda y ataque inesperado) y de la disparidad de fuerzas sobre atacante y atacada (por edad y complexión, según pudo apreciarse en la vista), conjunción de factores que hizo imposible o inútil la defensa del atacado. La agravante de alevosía es compatible con la eximente incompleta de enajenación o trastorno mental transitorio, siempre que el agente conserve el suficiente grado de conciencia y lucidez para apercibirse del modo y forma de la agresión personal realizada y medio instrumentalizado al efecto.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 2104/2014
  • Fecha: 25/02/2015
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La sentencia condena por un delito de asesinato en grado de tentativa a la esposa y absuelve al marido del delito de lesiones del que venía acusado, al no quedar acreditado que éste la hubiera agredido previamente. Análisis de la alevosía: elementos y clases. La alegación de infracción de ley exige el respeto obligado a los hechos probados. Del relato fáctico se desprende que la acusada atacó a su marido con un cuchillo, cuando éste bajaba las escaleras y tenía sus facultades físico-psíquicas disminuidas a consecuencia del alcohol ingerido y el ansiolítico que la recurrente había introducido en su bebida, por lo que se aprecia alevosía. Análisis de los elementos que acreditan el ánimo de matar. Concepto de dolo: directo y eventual. No se dan los presupuestos del desistimiento activo: la recurrente no realiza ninguna acción que tenga como fin impedir el resultado. Análisis de los elementos de la legítima defensa y el miedo insuperable, concluyéndose que no concurren en este caso, ya que ni siquiera consta acreditado que el perjudicado hubiera agredido a su esposa previamente, sólo que ésta le atacó con un cuchillo en varias ocasiones. Tampoco se aprecia arrebato u obcecación. No puede aplicarse atenuante de confesión, pues la recurrente ofreció una versión irreal de lo sucedido. La pena se rebaja en un grado por la tentativa y en otro más por ser la atenuante muy cualificada. No se ha causado indefensión pues se pudieron utilizar todos los medios de defensa. Juez imparcial.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: FRANCISCO MONTERDE FERRER
  • Nº Recurso: 11494/2009
  • Fecha: 08/06/2010
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El TS confirma la sentencia de instancia que condenó al recurrente por un delito de asesinato en grado de tentativa. Concurre alevosía por cuanto "el núcleo del concepto de alevosía se halla en una conducta que tiene por finalidad eliminar las posibilidades de defensa por parte del sujeto pasivo. Tal eliminación de posibilidades de defensa puede derivarse de la manera de realizarse la agresión, bien de forma proditoria o aleve, cuando se obra en emboscada o al acecho, a través de una actuación preparada para que el que va a ser la víctima no pueda apercibirse de la presencia del atacante o atacantes hasta el momento mismo del hecho, bien de modo súbito o por sorpresa, cuando el agredido, que se encuentra confiado con el agresor, se ve atacado de forma rápida e inesperada. También puede haber alevosía como consecuencia de la particular situación de la víctima, ya por tratarse de persona indefensa por su propia condición (niño, anciano, inválido, ciego, etc.), ya por hallarse accidentalmente privada de aptitud para defenderse (dormida, drogada, sin conocimiento, anonadada, etc.)". Concluyendo, finalmente con que: "entiende la Sala que en este caso existe alevosía en el acometimiento a la víctima, al haberse producido de forma sorpresiva y rápida, en una zona del cuerpo y con un arma frente a la que no había posibilidad de defensa ". El ataque no se produjo por la espalda pero se menciona en los hechos que se produjo de forma sopresiva.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: LUCIANO VARELA CASTRO
  • Nº Recurso: 10865/2012
  • Fecha: 13/03/2013
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: No cabe en casación invocación de vulneración de cualquier tipo de precepto constitucional. La mera alusión a principios genéricos no puede dar lugar al recurso de casación. En el caso, la decisión del Tribunal Superior no es caprichosa y por lo tanto, no es arbitraria. Aunque haya que tomarse en consideración la invocación del error de hecho del artículo 849.2º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, a efectos de la alegación de falta de base razonable bastante, esta vía no está autorizada para el caso del Tribunal de Jurado, cuyo estudio siempre ha de empezar por el pleno respeto a la declaración de hechos probados del Jurado. Suficiente motivación del veredicto del Jurado, cuya decisión no puede tacharse de parcial. El Magistrado Presidente tiene que completar la motivación del veredicto, en caso de que aprecie lagunas. Desdoblamiento de las funciones del Jurado y del Magistrado Presidente respecto de la motivación. El resultado mortal le es imputable al acusado: la imputación objetiva no es tanto una cuestión empírica como una cuestión jurídica y normativa; depende de un juicio de valor sobre que el resultado es la materialización del riesgo creado. La alegación de incongruencia omisiva exige la previa utilización de la vía de subsanación. Las características del arma y el lugar del ataque desvelan el dolo homicida. Declaraciones prestadas cuando está detenida: están amparadas por el derecho a no declarar contra uno mismo aunque excedan de lo puramente exculpatorio.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MIGUEL COLMENERO MENENDEZ DE LUARCA
  • Nº Recurso: 10301/2007
  • Fecha: 19/12/2007
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: No infringe el principio acusatorio la apreciación de la agravante de abuso de superioridad cuando, alegada la alevosía, se descarta su concurrencia, siempre que se mantengan sustancialmente los hechos imputados. No concurre la atenuante de arrebato u obcecación, pues en el caso, la reacción violenta del acusado se produce al percatarse de la conversación de la víctima con un tercero, en la que no consta que se deslizaran comentarios o afirmaciones que le pudieran afectar especialmente de forma personal. Por lo tanto, ni el estímulo puede considerarse suficiente en relación con la conducta desarrollada, ni tampoco ésta puede valorarse como autorizada por las normas de convivencia. Concurriendo una agravante con dos atenuantes el Tribunal puede reducir la pena al grado inferior, pero no viene obligado legalmente a ello. Desde luego, las circunstancias del caso no aconsejan tal reducción, por lo que esta Sala entiende que el Tribunal Provincial actuó de forma razonable. Concurren los elementos objetivos de la agravante de ensañamiento, en cuanto que ya al final de la agresión se causaron heridas graves innecesarias para el resultado pretendido en el inicio del ataque, y además dirigidas a zonas del cuerpo demostrativas de la voluntad de incrementar la lesividad de la acción. Y también los elementos subjetivos, pues es clara la voluntad del sujeto orientada a causar un mal mayor e innecesario, exteriorizada por sus mismas expresiones.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: SIRO FRANCISCO GARCIA PEREZ
  • Nº Recurso: 10362/2008
  • Fecha: 26/12/2008
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: En la sentencia y respecto a la situación psíquica del acusado, no cabe apreciar falta de motivación, tutela judicial efectiva o error en la apreciación de la prueba. Con la localización de los orificios de entrada de los primeros proyectiles en la parte posterior del cuerpo, no cabe negar la racionalidad de la inferencia de la Audiencia sobre lo sorpresivo del ataque. Tampoco cabe achacar irracionalidad a la conclusión de la Audiencia acerca de la enervación de la presunción de inocencia sobre el animus necandi en el ataque a Emilio. No aparece en el factum, como base de la imputabilidad, anomalía o alteración psíquica transitoria o no transitoria de las previstas en el número 1º del art. 20 CP. Y, en cuanto a la embriaguez, no procedía apreciar la eximente completa o incompleta sino la atenuante analógica que ha sido aplicada. Viene a explicar la Audiencia, con criterio aceptable, que, siendo la suma consignada inferior a la cuantía de la responsabilidad civil por el asesinato, aplica únicamente a ese delito la atenuante de reparación del año.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MIGUEL COLMENERO MENENDEZ DE LUARCA
  • Nº Recurso: 10422/2011
  • Fecha: 18/10/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: En un supuesto de asesinato y estragos terroristas, el TS establece el criterio más reciente sobre el valor de las declaraciones policiales no ratificadas judicialmente: no se pueden valorar como prueba de cargo y deben excluirse, por lo tanto, del acervo probatorio, aun cuando, si han sido practicadas de forma inobjetable, hayan podido constituir un mecanismo válido a efectos de orientar la investigación y aportar elementos cuya comprobación pueda ser luego adecuadamente valorada. El TS niega la condición de víctima a una funcionaria que no se encontraba en el lugar en el que se cometió el atentado, aunque ya estaba destinada en el mismo, pero no se había siquiera trasladado al quedar retenida en su anterior destino. Por lo tanto, los trastornos psíquicos que padece, aun cuando de alguna forma se relacionen con la impresión que le produjo el suceso, no se derivan directamente del hecho delictivo, que ocurrió cuando ella no se encontraba siquiera en el lugar, sino del conocimiento que, a distancia, tuvo del mismo. Por ello, sólo reconoce derecho a indemnización por la pérdida de sus ropas y enseres que se perdieron en el atentado.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANTONIO DEL MORAL GARCIA
  • Nº Recurso: 10865/2013
  • Fecha: 29/01/2014
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Se analizan las pruebas solicitadas e inadmitidas, para concluir que eran innecesarias porque no podían tener influencia en el fallo. Así ocurría con las que pretendía demostrar que el acusado presentaba una fisura en una costilla por el ataque de la víctima, porque se aceptaba, desde un primer momento, que hubo un enfrentamiento entre ambos y las relativas a la patología que padecía el acusado, estaban también suficientemente acreditadas. Se estima el recurso en lo referente a la inexistencia de alevosía. Antes del ataque mortal, hubo una previa pelea entre acusado y víctima, estimando el Jurado que, cuando se produce el ataque, la víctima está desprevenida en base a la declaración de una testigo. Se estima que la declaración de la testigo es simplemente una impresión personal carente de contundencia suficiente para apreciar la alevosía. Por el contrario, hay abuso de superioridad por el distinto equilibrio de fuerzas entre unos y otros. Suficiente motivación del veredicto del Jurado. Se recuerda la función de imparcialidad del Magistrado Presidente en su función de dirección del Jurado. En el caso, las instrucciones fueron excesivamente prolijas pero totalmente neutrales. No se produce indefensión ni vulneración del principio acusatorio por la modificación de las conclusiones provisionales al elevarlas a definitivas. Características de la atenuante de reparación del daño. Correcta apreciación del ánimo de lucro, derivado directamente de las expresiones del relato fáctico.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MANUEL MARCHENA GOMEZ
  • Nº Recurso: 11252/2007
  • Fecha: 24/10/2008
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La Sala considera que en el caso concurre alevosía de desvalimiento que es apreciable cuando el agente aprovecha una situación de absoluto desamparo de la víctima, como acontece en los casos de niños de corta edad. En este caso se trataba de un recién nacido de 3 meses de edad, cuya muerte fue ocasionada, según el factum, después de que el recurrente le estrellara o contra la pared u otra superficie dura golpeándole, al menos, en dos ocasiones. Por otra parte, la Sala recuerda que en el Acuerdo del Pleno no jurisdiccional de 22 de julio de 2008, se afirma que la referencia que el art. 847 de la LECRIM hace al recurso de casación por infracción de la ley contra las sentencias dictadas por las Salas Civil y Penal de los Tribunales Superiores de Justicia, incluye los motivos previstos en los número 1 y 2 del art. 849 de la LECRIM, sin que, en cualquier caso, se acojan los motivos de error de hecho pues se fundan en documentos que no lo son a efectos casacionales. No obstante, se declara la incorrecta aplicación de la circunstancia de parentesco en relación con el delito de maltrato a la madre de la víctima, porque el parentesco es un elemento del tipo objetivo del art. 153 CP, al requerir que la violencia se ejerza, entre otros, sobre su cónyuge: la relación parental no puede servir para integrar el tipo y para constituir una circunstancia que agrave la responsabilidad, sin que, en este caso, sea exigible la presencia de cariño o afecto.