• Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MIGUEL COLMENERO MENENDEZ DE LUARCA
  • Nº Recurso: 10416/2008
  • Fecha: 26/11/2008
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El Juez tuvo a su disposición datos, incorporados sustancialmente a la resolución judicial, que indicaban que las sospechas de dedicación al tráfico de drogas estaban suficientemente fundadas. La medida restrictiva del derecho estaba justificada. La medida de intromisión en el derecho fundamental estaba motivada. Las prórrogas vienen precedidos por informes policiales y las transcripciones de los pasajes más significativos. La falta de comunicación de la intervención telefónica al Fiscal no constituye infracción que determine la inconsittucionalidad de la medida. El Ministerio Fiscal no estaba excluido de poder actuar. No existe ninguna razón que conduzca a pensar que para obtener los números de teléfono de las personas identificadas por la DEA cuya intervención se pretendía solo fuera posible acudir a una vía y que ésta fuese contraria a la Constitución. Hubo prueba de cargo suficiente, además, de las conversaciones intervenidas. La pena resulta justificada por las circunstancias que se mencionan y la gran cantidad de droga intervenida. Aun cuando se aprecie una drogadicción grave a la cocaína, no es posible establecer la relación motivacional entre tal adicción y la conducta delictiva, que obedece a impulsos más relacionados con el beneficio económico que con la inmediata satisfacción de la necesidad de consumo causada por la gravedad de la adicción. La finalidad de la prueba denegada se satisface con otra ordenada por el Tribunal.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JULIAN ARTEMIO SANCHEZ MELGAR
  • Nº Recurso: 10472/2007
  • Fecha: 31/01/2008
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Expone en primer lugar la Sala 2ª su reiterada doctrina sobre los requisitos que han de concurrir para la legitimidad y validez de las intervenciones telefónicas y sobre la motivación de las resoluciones judiciales atinentes a la injerencia en el derecho al secreto de las comunicaciones, tanto los autos iniciales que la autorizan como los dictados sucesivamente como ampliación de los primeros o de prórroga, considerando que el nivel de vida no congruente con los ingresos del investigado es significativo dato de la dedicación delictiva, junto a los siguimientos e investigaciones previas. A continuación afirma que no hubo infracción del derecho a la inviolabilidad del domicilio ya que se encuentra suficientemente fundamentado el auto que acuerda la entrada y registro en el domicilio del recurrente, como tampoco lo hubo del derecho a la presunción de inocencia ante la evidencia que revelan las intervenciones telefónicas, sumamente sugestivas y explícitas, aunque traten de camuflarse bajo un pueril revestimiento. Finalmente explica las consecuencias penológicas de la drogadicción dentro de la esfera de la imputabilidad, esto es, bien excluyendo la responsabilidad penal, operando como una eximente incompleta o bien actuando como mera atenuante de la responsabilidad penal, por la vía del art. 21.2 CP o como atenuante analógica así como los requisitos generales para que se produzca dicho tratamiento penológico en la esfera penal.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: CANDIDO CONDE-PUMPIDO TOURON
  • Nº Recurso: 10095/2014
  • Fecha: 30/06/2014
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Declaración de la víctima. Doctrina general y aplicación detallada al caso. Acceso carnal por vía anal. Consumación. La exigencia de introducción total del miembro masculino en las cavidades anal o vaginal no tiene fundamento alguno en la descripción del tipo penal, que se consuma con la introducción efectiva, cualquiera que sea el grado, total o parcial, siempre que la acción realizada vaya más allá del mero roce o tocamiento. Violencia o intimidación. Se desvirtúa la tipificación del abuso sexual por minoría de edad de la víctima, si se reconvierten en violencia o intimidación actuaciones que no tienen entidad para ello, por el hecho de tratarse de una menor de 13 años, dato que ya ha sido tomado en consideración para tipificar la conducta. La intimidación, a los efectos de la integración del tipo de agresión sexual, debe ser seria, previa, inmediata, grave y determinante del consentimiento forzado. Abuso y agresión sexual sobre menores de 13 años. La norma penal establece una presunción iuris et de iure sobre la ausencia de consentimiento de cualquier acción sexual realizada con un menor de trece años, por estimar que la inmadurez síquica de los menores les impide la libertad de decisión necesaria, por lo que estas acciones son constitutivas en cualquier caso de un delito de abuso sexual.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 2453/2010
  • Fecha: 14/06/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La coautoria en la tenencia de drogas para el tráfico no puede darse por la simple convivencia en relaciones familiares o análogas bajo un mismo techo, pues es necesario tener participación efectiva en algunas de las conductas tipificadas. El pronunciamiento en relación a todos los recurrentes sobre la revisión de la pena impuesta por la entrada en vigor de la LO. 5/2010 de reforma del Código Penal, teniendo en cuenta que no se trata de la revisión de sentencias firmes sino en tramite de un recurso de casación que conforme la Disposición Transitoria 3ª c) permite una nueva individualización penológica con los mismos criterios expresados en la sentencia impugnada.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: FRANCISCO MONTERDE FERRER
  • Nº Recurso: 1612/2007
  • Fecha: 12/11/2008
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La prueba fue denegada correctamente. La parte no expresa la relación del testimonio solicitado con los hechos. Hay base suficiente para apreciar la circunstancia de embriaguez, que se fundamenta en la declaración del testigo y de la propia menor. Hay concurso ideal, no real. No procede la privación de la patria potestad respecto de la hija menor que no ha sido víctima sin perjuicio de utilizar las vías civiles adecuadas. No cabe acordar la privación de la patria potestad directamente por el Tribunal penal aplicando las normas de Derecho de Familia. Corresponde a los tribunales del orden civil. Aunque la duración de la causa ha sido larga, fue fruto de diversas incidencias procesales, lo que da lugar a la aplicación de la atenuante analógica. La violación solamente consume las lesiones producidas por la violencia cuando éstas pueden ser abarcadas dentro del contenido de ilicitud que es propio del acceso carnal violento. Las alteraciones psíquicas ya han sido tenidas en cuenta por el legislador al tipificar la conducta. Las lesiones producidas obedecen a la sintomatología propia de la agresión, que no fue especialmente violenta, por lo que procede su absorción. Procede la condena en costas incluyendo las de la acusación particular como norma general. Sólo se excluyen excepcionalmente, en cuyos casos deberá motivarse por el Tribunal.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANTONIO DEL MORAL GARCIA
  • Nº Recurso: 10704/2016
  • Fecha: 28/04/2017
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Alcance del recurso de casación en el Tribunal del Jurado. se revisa de forma directa la sentencia de apelación y también, indirectamente, las posibles deficiencias de la sentencia de instancia susceptibles de ser fiscalizadas en casación y refrendadas por la sentencia de apelación. No hay incongruencia omisiva cuando no se da respuesta expresa en la sentencia del Magistrado Presidente a la inicial petición de una atenuante cuya base fáctica fue rechazada por el Jurado, razón por la que la defensa no la reiteró en la audiencia prevista para informes sobre la penalidad una vez conocido el veredicto de culpabilidad. Embriaguez y arrebato u obcecación pueden ser compatibles en algunos casos. No lo son cuando la perturbación anímica se basa esencialmente, aunque no lo sea en exclusiva, en la situación de intoxicación etílica.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: FRANCISCO MONTERDE FERRER
  • Nº Recurso: 11243/2006
  • Fecha: 12/02/2008
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: No constituye tortura el permanecer con las esposas puestas durante la vista oral. Las preguntas a los testigos eran impertinentes y estaban adecuadamente denegadas. No hubo prueba denegada: simplemente se denegó a los testigos declarar en videoconferencia. Las atenuantes invocadas no fueron acreditadas en absoluto. La tramitación de la causa se dilató por su complejidad. Las expresiones que se pretenden predeterminantes son de simple lenguaje coloquial. No procede la prescripción por ser delitos conexos. Los hechos probados describen un delito de detención ilegal. Hay además autoría por la actuación en concierto. Hubo prueba de cargo racionalmente valorada. No hay expresiones en la sentencia que permitan acogerse al principio in dubio pro reo. Las eximentes y atenuantes invocadas carecen de cualquier base fáctica que las apoye. No se intenta acreditar error de hecho sino imponer una valoración nueva y parcial. No constan los datos precisos para la apreciación de la reincidencia. No hubo acusación por quebrantamiento de condena: se vulnera el principio acusatorio. Las lesiones constituyen delito por exigir más de una primera asistencia facultativa. No procede la prescripción por no haber habido paralización. Fue válida la valoración de las declaraciones sumariales por haberse prestado ante letrado defensor y llevarse a la vista oral. Improcedencia de la condena por responsabilidad civil. No hay vinculación efectiva de los beneficiarios respecto del perjudicado.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANDRES MARTINEZ ARRIETA
  • Nº Recurso: 11995/2011
  • Fecha: 14/05/2012
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La situación de inimputabilidad, o semiimputabilidad, buscada de propósito por el acusado, la actio liberae in causa, no resulta de las periciales designadas, que destacan la patología de insanidad mental y la potenciación de sus efectos por la ingesta alcohólica, pero no refieren una situación buscada de propósito para disminuir la imputabilidad en la acción y esa situación de preordenación al delito no resulta de las periciales. Por ello el hecho probado no dice nada respecto a una colocación voluntaria en situación de imputabilidad reducida a causa de la ingesta de alcohol sobre la patología que sufre el acusado. Tampoco resulta de las periciales realizadas en su conjunto. Ninguna de las partes, particularmente la acusación, particular plantea en el juicio una situación de inimputabilidad reducida buscada de propósito. En el caso no hay explicación alguna al fundamento de la reparación. La perjudicada, y también lo recoge el Ministerio fiscal, alega que el recurrente ha obtenido los fondos de una cuenta común del matrimonio, luego el fundamento, aunque mínimo, expuesto por el Tribunal, en el sentido de que ha depositado más de lo que reclaman las acusaciones, no es convincente pues el dinero no era del todo suyo. Además, obedece a una reclamación judicial. Consecuentemente, en el caso, no concurre el fundamento de reparación como acto posterior al delito, dirigido a colaborar con la justicia y aminorar los efectos del delito que se repara.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JOSE MANUEL MAZA MARTIN
  • Nº Recurso: 10401/2009
  • Fecha: 20/10/2009
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La exigencia de la declaración en el acto del Juicio oral del menor que supuestamente fue víctima es materia ciertamente polémica que ha dado lugar, incluso en esta Sala, a resoluciones en las que cabría apreciar cierta discrepancia. En el presente supuesto no podemos entrar en el análisis de la procedencia de semejante pretensión, toda vez que como requisito previo se hubiera precisado que la recurrente, ante la ausencia de práctica de aquella prueba, formulase la correspondiente protesta, cosa que no hizo. La Audiencia junto con las diversas absoluciones a las que le ha conducido su exigente examen de las pruebas disponibles, alcanza su convicción condenatoria en el caso de los abusos sufridos por tres de las menores, habida cuenta de que, como refiere en su Fundamentación Jurídica, en estos tres supuestos existen esos datos corroboradotes de la veracidad de lo relatado por las víctimas. Es indispensable para tener por anulada, o cuando menos mermada, la imputabilidad del autor del delito, no sólo la presencia de la base morbosa o patológica de la existencia del trastorno sino, de forma determinante, la afectación de sus facultades psíquicas, de conocer la ilicitud del acto o no poder adecuar la conducta a ese conocimiento, en relación precisamente con el ilícito cometido. Eran doce los delitos inicialmente atribuidos y se condenó tan sólo por tres de ellos, con lo que el abono de un cuarto de las costas es lo adecuado.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 10626/2010
  • Fecha: 29/04/2011
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El TS, tras recordar cada aspecto jurisprudencial en materia de injerencia en el secreto de las comunicaciones, considera cumplidos en el presente caso los requisitos exigibles, siendo infundadas las quejas de ilicitud vertidas por los recurrentes.La obtención policial de los números telefónicos interceptados se ajustó también a los cánones exigibles. La competencia asumida por la Audiencia Nacional, por inhibición del Juzgado instructor, no incumplió las reglas de competencia judicial. El abordaje de la embarcación, efectuado con la debida autorización, no sólo conlleva un acceso y captura, sino también su inspección y la adopción de medidas relacionadas con la carga y con sus ocupantes. En el caso, la embarcación no venía destinada a la convivencia familiar/amistad, sino directamente al transporte de la mercancía ilícita. Se recuerda al efecto la distinción entre las zonas del barco destinadas al desarrollo de la intimidad y aquéllas de uso común: el hallazgo de la droga en los fondos de los camarotes del velero no representa invasión domiciliaria, pues tales estancias no estaban individualizadas respecto de los navegantes. Las características del caso revelan que estamos ante una organización, y no ante mera codelincuencia. Concurren diversos presupuestos de extrema gravedad (cantidad de droga, embarcación, dirigentes). El delito de drogas concurre en forma consumada. La falsedad documental queda determinada por el dominio del hecho. Se adaptan las penas a la LO 5/2010.