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El acusado que, reconoció los hechos, defraudó más de 10.000 euros en una toma ilegal de fluido eléctrico. En un registro en la vivienda se encontraron plantas que se podrían transformar en más de dos kilos de cannabis, así como otros cinco kilos de la misma sustancia y 128 comprimidos de MDMA
La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a tres años de prisión y al pago de una multa de 50.000 euros a un hombre que mantenía una plantación de marihuana en el interior de su domicilio y guardaba en él plantas que se podrían transformar en más de dos kilos de cannabis, así como otros cinco kilos de la misma sustancia y 128 comprimidos de MDMA, drogas destinadas a su distribución entre terceros.
El tribunal le considera autor de un delito contra la salud pública y de otro de defraudación de fluido eléctrico, ya que había realizado “una toma de suministro ilegal en el cuadro correspondiente a su domicilio habitual para el cultivo y secado de plantas de marihuana”.
Así consta en la sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia de Cantabria, que le condena además a una multa de 720 euros por el delito de defraudación de fluido eléctrico, así como al pago de una indemnización a la compañía comercializadora de electricidad de 10.227 euros.
Al comienzo del juicio, el acusado reconoció los hechos y manifestó su conformidad con la petición del ministerio fiscal, que rebajó la pena que inicialmente solicitaba, que era de cinco años y medio de prisión.
Se dictó sentencia verbal en la vista, de modo que la misma ya es firme y no cabe la interposición de recurso alguno.