Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Han reconocido los hechos y han admitido una pena de dos años de prisión y 3.000 euros de multa cada uno
Santander, 3 de julio de 2026.-
La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado hoy a tres personas –un hombre y dos mujeres- a una pena para cada uno de ellos de dos años de prisión y 3.000 euros de multa por traficar con cocaína en Muriedas.
En una vista celebrada hoy en la Sección Primera de la Audiencia Provincial, la fiscalía y la defensa han alcanzado un acuerdo.
Los tres acusados han admitido los hechos, han reconocido ser autores de un delito contra la salud pública de sustancias que causan grave daño y se les ha aplicado la circunstancia atenuante de la responsabilidad penal de drogadicción.
Según el relato de hechos que recoge la fiscalía en su escrito de calificación y que se llevará a sentencia, una de las acusadas alquiló una vivienda “para tener un punto negro de venta de cocaína”.
El día en que los agentes acudieron a registrar el piso, se arrojaron a la calle desde el dormitorio que ocupaba la acusada 33 envoltorios de cocaína con 9,85 gramos. Además, en el interior se localizaron varios teléfonos móviles y 1.549 euros procedentes del tráfico de drogas.
Por su parte, los otros dos acusados, madre e hijo, además de dedicarse a la venta de cocaína en el citado piso, utilizaban otro en la misma localidad como guardería de la droga. En su interior se encontraron 76 gramos de cocaína, 17 gramos de cannabis, diversos móviles y 4.995 euros procedentes de la venta de sustancias estupefacientes.