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A petición de la Fiscalía de Memoria Democrática, el titular de la plaza n.º 1 de Santander declara que fue sometido a un juicio sumarísimo “con exclusión y negación absoluta de cualquier derecho de defensa”
Santander, 12 de febrero de 2026.-
El titular de la plaza n.º 1 del Tribunal de Instancia de Santander ha declarado que Lucio Ángel Cabrejas Santos fue condenado en enero de 1938 y ejecutado en julio del mismo año por su ideología política.
El magistrado atiende así a la solicitud de la Fiscalía de Memoria Democrática, que promovió un expediente de jurisdicción voluntaria para la declaración judicial sobre hechos pasados.
Según se recoge en el auto dictado por el Tribunal de Instancia de Santander, el segoviano Lucio Ángel Cabrejas Santos, que pertenecía a la UGT, fue sometido en la plaza de la capital cántabra a un juicio “sumarísimo” a cargo del Consejo de Guerra Permanente n.º 4 y fue “injustamente condenado por su ideología política” a la pena de muerte, “con exclusión y negación absoluta de cualquier derecho de defensa”.
Añade la resolución que “no cometió delito alguno” y que “se le sometió a una privación de libertad injusta y a una ejecución masiva contraria a los más elementales derechos humanos”. Además, “su fusilamiento causó un daño irreparable a su esposa e hijos”.
El auto señala que la sentencia que se dictó en el marco de un procedimiento sumarísimo de urgencia “es nula e ilegítima, al haber sido dictada por motivos ideológicos”.
El magistrado recoge así las alegaciones expuestas por el ministerio fiscal, que en su escrito exponía que Lucio Ángel Cabrejas Santos fue detenido en octubre de 1937 e ingresado en la prisión del Colegio Salesianos. Tenía 35 años, estaba casado y tenía dos hijos.
Pertenecía a la UGT desde 1925
Señalaba el ministerio público que su detención, prisión y enjuiciamiento posterior estuvo motivada por su pertenencia desde 1925 a la UGT.
Había sido propuesto para gestor en el Ayuntamiento de Castro Urdiales, a lo que se negó, y fue nombrado comisario político y ejerció en el Batallón 103, que estuvo en el frente de Corconte-Renedo.
En octubre de 1937 fue detenido y un mes después la alcaldía de Castro Urdiales emitió un informe en el que se destacaba su militancia de izquierdas y se hizo constar en él declaraciones testificales que indicaban su función de comisario político y referencias a hechos que fueron negados por él.
En enero del año siguiente, fue condenado a la pena de muerte por adhesión a la rebelión y en julio, ejecutado.
De la lectura del procedimiento sumarísimo y tras escuchar los testimonios de los familiares que depusieron en la vista, el magistrado coincide con la fiscalía y concluye que Lucio Ángel Cabrejas Santos “fue sometido a un juicio injusto sin ninguna garantía de defensa, condenado por su ideología política sin que hubiera cometido delito alguno, y sometido a una privación de libertad y luego a una ejecución masiva contraria a los más elementales derechos humanos, causando un daño irreparable a su mujer e hijos”.