Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Actuó movido por los celos y agredió al hombre que estaba en el interior de la vivienda
Santander, 9 de junio de 2026.-
La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado hoy a un año y cuatro meses de prisión a un hombre que entró por la fuerza en la vivienda de su expareja guiado por los celos y la idea de que la mujer se encontraba en el interior con otro hombre. Además, el ahora condenado no podrá acercarse ni comunicar con ella durante un periodo de cinco años y medio de prisión.
En una vista celebrada en la Sección Primera de la Audiencia Provincial para formalizar la conformidad alcanzada por las partes, el acusado ha reconocido los hechos y ha admitido ser autor de un delito de allanamiento de morada y otro de daños, ya que rompió la cerradura y el marco de la puerta.
También es autor de dos delitos de violencia de género -de injurias y de maltrato-, y de un delito leve de lesiones, y es que insultó a la mujer, la empujó y agredió al hombre que se encontraba con ella.
Por eso, además de la pena de prisión y el alejamiento e incomunicación respecto de ella, el condenado deberá estar localizado permanentemente durante seis días, realizar 32 días de trabajos en beneficio de la comunidad, estará privado durante dos años del derecho a tener y portar armas, y deberá pagar 240 euros de multa.
Hechos probados
Según escrito de conformidad que se llevará a sentencia, el acusado acudió al domicilio de su expareja “sabedor de que esta se encontraba dentro en compañía de otra persona”.
“Guiado por una actitud profundamente celosa, empezó a aporrear insistentemente la puerta mientras gritaba”, añade.
Dentro estaba su expareja y un vecino, que guardaron silencio para simular que no estaban allí. Pero el investigado “continuó gritando y dando patadas y golpes con sus brazos y hombros en la puerta de la casa, con el propósito de entrar para descubrir si su expareja estaba acompañada”.
Finalmente, logró abrir la puerta rompiendo la cerradura y el marco.
Una vez dentro y tras comprobar que ella se encontraba acompañada de otro hombre, “a consecuencia de sus celos y el propósito de agredir a ambos”, apartó a la mujer con un fuerte empujón y propinó una bofetada al hombre, comenzando un fuerte forcejeo entre ambos. El acusado le agredió con numerosos puñetazos en la nariz, cabeza y oreja izquierda.
No abandonó la vivienda, “pese a los constantes requerimientos que le hizo ella, hasta que acudieron al lugar, alertadas por los gritos, la madre y la hermana” del otro hombre.