La crisis sanitaria lastra la entrada de asuntos en los juzgados de Cantabria de abril a junio, que caen un 32,8 por ciento respecto a 2019

Durante el segundo trimestre, se presentaron 22,95 pleitos por cada mil habitantes, una tasa superior a la media del país, que fue de 22,35

Autor
Tribunal Superior de Justicia (Cantabria)
  • La duración media de los asuntos en primera instancia crece un 33,3 por ciento respecto a 2019, y se sitúa en 5,5 meses; en segunda instancia, el tiempo medio de duración es 4,4 meses, un 19,4 por ciento más

 

 

Santander, 30 de septiembre de 2020.-

 

La actividad de los órganos judiciales entre el 1 de abril y el 30 de junio pasados se vio claramente afectada por la crisis sanitaria causada por la covid-19.

 

La situación de estado de alarma que se vivió en los meses de abril, mayo y parte de junio lastró la entrada de asuntos en los juzgados y tribunales de Cantabria, que disminuyeron un 32,8 por ciento respecto al mismo trimestre de un año antes, descenso similar al acusado por el conjunto de los órganos de todo el país (un 32,9 por ciento menos).

 

Durante este periodo, los órganos judiciales de Cantabria registraron 13.373 asuntos, resolvieron 11.188 y a 30 de junio permanecían en trámite 31.156, 2.090 más que los que se encontraban en esa situación al inicio del periodo –el 1 de abril eran 29.066 los pendientes-.

 

Los nuevos asuntos que llegaron a los órganos judiciales de Cantabria se traducen en una tasa de litigiosidad de 22,95 pleitos por cada mil cántabros, tasa que se encuentra por encima de la media del país (22,35).

 

Solo tres comunidades autónomas registraron más asuntos en relación a su población: Canarias (31), Murcia (26,10) y Andalucía (25,07). Donde menos asuntos ingresaron en relación a la población fue en La Rioja (14,32).

 

Todos estos datos proceden del Informe sobre la situación de los órganos judiciales que trimestralmente elabora el Servicio de Estadística del Consejo General del Poder Judicial y que hoy ha sido dado a conocer con datos correspondientes al segundo trimestre de 2020.

 

Junto a este documento, también ha sido difundido el informe Indicadores Clave, donde se analizan distintos parámetros que permiten advertir la calidad de la justicia impartida en cada territorio.

 

En el mismo se constata que la duración media de los asuntos estimada en primera instancia y en segunda instancia en Cantabria ha aumentado en el periodo con mayor incidencia por la crisis sanitaria: un 33,3 por ciento en primera instancia, con una duración media de cinco meses y medio, y un 19,4 por ciento en segunda, con una duración media de 4,4 meses.

 

A nivel nacional, los tiempos medios también aumentaron: en primera instancia la media se sitúa en seis meses y medio (un 27,4 por ciento más que un año antes); y en segunda instancia, en seis meses (un 21,9 por ciento más).

 

 

Los tres meses con mayor incidencia

 

El trimestre analizado en este informe corresponde al más afectado hasta ahora por la situación sanitaria y la declaración del estado de alarma.

 

La desescalada escalonada en la administración de justicia, la necesidad de adoptar medidas de seguridad e higiene en los juzgados y la persistencia de la incidencia de la pandemia han hecho que las variaciones de todos los indicadores en este trimestre sean tan diferentes a las de cualquier otro periodo anterior que es imposible extraer conclusiones de los datos que se presentan, y aconsejan tomar con cautela las variaciones interanuales.

 

Los cerca de 13.400 asuntos que entraron en los juzgados de Cantabria corresponden, principalmente, a pleitos civiles (6.819) y penales (5.314), seguidos de los laborales (997) y contencioso-administrativos (243).

 

Y es que el peso de los pleitos que se registran en la jurisdicción civil va en aumento: si en el segundo trimestre del pasado año representaban en 46,68 por ciento del total de los asuntos que se registraban en todos los órganos de Cantabria, en el mismo periodo de 2020 son el 50,99 por ciento.

 

 

Resolución y pendencia

 

Los 11.188 asuntos resueltos en el segundo trimestre de este año se traducen en 3.431 sentencias, 5.187 autos y 2.396 decretos.

 

La resolución, por tanto, disminuyó un 48,2 por ciento respecto a 2020, mientras que la evolución de la media de los órganos judiciales del país fue de un 45,7 por ciento menos.

 

Por otro lado, la tasa de resolución -que pone en relación los asuntos que salen con los que entran- fue de 0,84, lo que supone que se resolvió un volumen equivalente al 84 por ciento de todos los nuevos asuntos. A nivel nacional, la tasa de resolución fue de 0,81.

 

Junto a ello, los 31.156 asuntos que se seguían tramitando a 30 de junio, suponen un incremento del 13,7 por ciento respecto de la pendencia de un año antes. A nivel nacional, la pendencia también crece, un 15,3 por ciento.

 

No obstante, la tasa de pendencia -que pone en relación los asuntos que permanecen en trámite al final del periodo con los que ya salieron del juzgado-, sigue estando en Cantabria por debajo de la media: 2,78 frente a 3,55.

 

La tasa de congestión, al igual que la de pendencia, arroja cifras que colocan a Cantabria entre las comunidades autónomas con mejor situación.

 

Así, al poner en relación el total de asuntos por resolver –los que ya estaban en el juzgado al comienzo del año y los nuevos que entraron en el periodo- con los que se resuelven, nuestra región es la cuarta comunidad autónoma que menos congestión tiene.

 

Mientras que la media española está en una ratio de 4,55, Cantabria se sitúa en 3,79, por detrás de Navarra (2,92), Aragón (3,22) y Canarias (3,75).

 

Puede consultar la totalidad de los datos correspondientes al segundo trimestre de 2020 en el siguiente enlace:

http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Estadistica-Judicial/Estudios-e-Informes/Informes-por-territorios-sobre-la-actividad-de-los-organos-judiciales/