Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Principales vistas orales señaladas en los órganos judiciales de Cantabria.
Martes, 26 de mayo
09:30 horas
Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria
Juicio del Procedimiento Sumario Ordinario 28/2025
Delitos de agresión sexual y amenazas
Acusado de agredir sexualmente y amenazar de manera continuada a una mujer con la que convivió unos días.
Según se desprende del escrito de la fiscalía, la mujer accedió a que el acusado residiera unos días en su vivienda. Durante ese tiempo, en dos ocasiones, “aprovechando que ella se encontraba dormida, con ánimo de atentar contra su libertad sexual y sin consentimiento alguno, se metía en su cama y la penetraba”.
La mujer permanecía “paralizada, debido al temor que la infundía el acusado, ya que en varias ocasiones la levantó la mano de manera amenazante, arremetía contra las muebles y se dirigía a ella con expresiones como ‘perra, te voy a matar, te voy a apuñalar”.
Días antes de acogerle en su casa, el acusado le había mandado una serie de mensajes a través de WhatsApp en los que amenazaba con hacerle daño y con matarla.
La acusación particular explica en su escrito que tras la primera denuncia que ella interpuso por amenazas, el acusado “acudió al domicilio de ella para intentar que le retirara la denuncia y, en ese instante, nunca quiso abandonar el domicilio hasta las siguientes denuncias”.
Añade que a pesar de que ella le dijo en varias ocasiones que se marchara, este no lo hizo, “utilizando el piso de la víctima como lugar para el tráfico de drogas”.
La mujer, “ante la confusión y el miedo que tenía del acusado, interpuso varias denuncias” y, finalmente, “decidió contarlo todo para poder acudir con la policía a la vivienda y echar al acusado”.
Para la fiscalía, los hechos constituyen un delito continuado de agresión sexual y un delito continuado de amenazas, merecedores de una pena de doce años de prisión, trece años de alejamiento y prohibición de comunicar con la mujer, nueve años de libertad vigilada y el pago de la indemnización que se determine en sentencia.
Por su parte, la acusación particular se suma a la pena solicitada por el ministerio público y solicita como responsabilidad civil que el acusado indemnice a la mujer en 40.000 euros.
Jueves, 28 de mayo
09:30 horas
Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria
Juicio del Procedimiento Sumario Ordinario 60/2025
Delito de agresión sexual
Acusado de agredir sexualmente a una mujer con la que había consumido drogas.
El escrito de calificación del ministerio fiscal señala que el acusado pasó a recoger a la mujer, con la que tenía amistad, con la intención de consumir droga.
Tras comprar ketamina, se dirigieron a la vivienda del acusado. Antes de llegar a la casa, la mujer “ya le había advertido de forma expresa que no quería mantener ningún tipo de encuentro sexual, dado que tenía pareja estable”.
Pese a ello, tras consumir ambos la ketamina, el acusado, “desinhibido por el efecto de la droga pero siendo consciente de que la mujer estaba adormilada y tenía sus facultades mentales anuladas, con ánimo libidinoso la penetró vaginalmente, despertándose ella al cabo de un rato, pidiéndole de forma reiterada que parase”.
La mujer “ha sufrido un daño moral a consecuencia de los hechos descritos, con agravación leve de un estado psicológico previo ya descompensado por otras patologías”, añade el escrito de acusación.
Para el ministerio fiscal, los hechos constituyen un delito de agresión sexual, con la concurrencia de la circunstancia atenuante de la responsabilidad penal del acusado de intoxicación leve. La pena solicitada asciende a seis años de prisión, diez años de alejamiento e incomunicación con la mujer, cinco años de libertad vigilada, veinte años de inhabilitación para trabajar con menores y el pago de una indemnización a la víctima de 10.000 euros.
Por su parte, la acusación particular que ejerce ella eleva la petición de pena a ocho años de cárcel y la indemnización a 12.000 euros por el daño moral y la desestabilización psicológica que ha sufrido.
Viernes, 29 de mayo
10:00 horas
Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria
Juicio del Procedimiento Abreviado 58/2025
Delito de agresión sexual a menor de edad
Continuación del juicio al acusado de agredir sexualmente a la chica con la que se encontraba en una playa a las tres de la madrugada.
Según se desprende del escrito de la fiscalía, el acusado actuó “con el propósito de satisfacer sus más reprobables deseos sexuales y con evidente ánimo libidinoso”.
Estando junto a la menor, de catorce años y “con pleno conocimiento de la edad de la misma”, la arrojó sobre una toalla “propinándole para ello un empujón” y la sujetó “fuertemente” los muslos para neutralizarla.
Pese a su negativa, el acusado lamió su zona genital y luego la penetró con los dedos y con el pene, “todo a pesar de la oposición que la misma exteriorizaba, solicitándole reiteradamente que detuviera su acción”.
Finalmente la obligó a practicarle una felación y, cuando la chica ya se iba y se agachó a recoger sus cosas, trató de penetrarla por vía anal, añade la fiscalía.
La joven presenta sintomatología ansioso-depresiva compatible con estrés postraumático.
Para el ministerio público, los hechos constituyen un delito de agresión sexual a menor de dieciséis años, merecedor de trece años de prisión; veinte años de alejamiento e incomunicación respecto de la chica; veinte años de inhabilitación para trabajar con menores; diez años de inhabilitación para la patria potestad, guarda y acogimiento, y ocho años de libertad vigilada consistente en participación en programas de educación sexual.
En concepto de responsabilidad civil, pide que el acusado indemnice a la menor en 15.000 euros por el daño moral ocasionado.