Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
En su discurso de toma de posesión como presidenta de la Sala de lo Social reivindica el papel de la Justicia “para evitar la quiebra de la credibilidad en las instituciones”
Santander, 9 de enero de 2015.-
La nueva presidenta de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, Mercedes Sancha Saiz, apuntó hoy a la necesidad de “incidir en las medidas tendentes a conseguir la igualdad en el acceso a puestos de nombramiento discrecional y a puestos de responsabilidad gubernativa o de gestión”.
Sancha pronunció estas palabras durante el acto de toma de posesión ante la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia, al que asistieron, entre otros invitados, el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna; la consejera de Presidencia y Justicia, Leticia Díaz; los expresidentes del TSJC, César Tolosa y Javier Sánchez-Pego; y representantes de las corporaciones jurídicas, la Universidad, la Policía y la Guardia Civil.
Sancha, que estuvo amadrinada por su compañera de Sala María Jesús Fernández García, centró su discurso en el papel de la mujer en la Judicatura y puso el acento en su escasa presencia en los puestos de responsabilidad, pese a que representan más de la mitad de los miembros que integran la carrera judicial.
A su juicio, “juzgar no es una cuestión de género, sino de sentido común”, por eso considera que se debe lograr “una representación equilibrada de mujeres y hombres con capacitación, competencia y preparación adecuada en todos los puestos, incluidos los judiciales”.
Mostró su satisfacción por ser la primera mujer que preside la Sala de lo Social del TSJC –antes lo hicieron tres hombres- y recordó a la que fuera la primera presidenta de Sala de Cantabria, la magistrada Teresa Marijuán, que ocupó la Presidencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo entre 2005 y 2010.
EVITAR LA QUIEBRA DE LA CREDIBILIDAD
Por otro lado, la nueva presidenta de la Sala de lo Social puso en valor el papel de la Jurisdicción “en este largo periodo de crisis no sólo económica sino moral, marcada por la corrupción de la vida pública y los conflictos de intereses en el vértice del Estado”.
“El papel de la Jurisdicción es fundamental para evitar la quiebra de la credibilidad de nuestras instituciones y, en definitiva, para el mantenimiento del Estado de Derecho”, señaló la magistrada.
“Para ello, es fundamental la función de las juezas y los jueces como garantes de los derechos fundamentales y libertades públicas. Hay una frase ajena –continuó- que considero muy significativa: ‘el precio de la libertad es la eterna vigilancia”.
“Si esto es cierto, en momentos como el actual en el que se han producido graves ataques terroristas, también lo es que el precio de la igualdad debe ser esa eterna vigilancia”, añadió Sancha.
CONTINUAR CON UN ENCOMIABLE TRABAJO
La nueva presidenta de la Sala de lo Social también se refirió al “encomiable trabajo” de su antecesor en el cargo, el magistrado Rubén López-Tamés Iglesias. Afirmó que continuará con el “mismo talante” que ha permitido a la Sala de lo Social ser un órgano judicial “al día y muy valorado”.
Así, expresó su compromiso de lograr una Administración de Justicia “lo más eficiente posible” y de “mantener la calidad de la resoluciones de la Sala, en que las sentencias sean ponderadas en el tamaño y no farragosas en las argumentaciones”.
También afirmó que trabajará para “agilizar la tramitación y resolución de las casusas pendientes, ya que la dilatación en el tiempo de los procedimientos en el ámbito social genera desaliento en la sociedad”.
Por último, expresó su compromiso de “lograr la máxima transparencia” y trabajar para “afianzar y ampliar la confianza de los ciudadanos en la Administración de Justicia”.
JUECES Y JUEZAS COMPROMETIDOS
Por su parte, el presidente de la Sala de lo Social saliente y hasta hoy presidente del TSJC en funciones afirmó en su discurso que España “necesita jueces y juezas comprometidos no sólo con la aplicación de los mandatos de la ley, sino también y de forma particular con la efectividad de los principios y derechos consagrados en la Constitución”.
Y continuó: “Jueces y juezas con capacidad de incidir en el vida social mediante decisiones que, asumiendo la complejidad actual del ordenamiento, reivindiquen valores que le sirven de fundamento a nuestro texto fundamental: libertad, justicia e igualdad”. “Son estos valores –añadió- los que han dado rumbo a un proyecto colectivo que llamamos España”.
López-Tamés elogió la figura de su compañera de Sala y ahora presidenta, de quien dijo responder al modelo de juez “llamado a desempeñar un determinante papel en la resolución de los graves problemas individuales”, recordando las palabras pronunciadas por el hasta hace dos meses presidente del TSJC, César Tolosa Tribiño.
DIALOGANTE Y CON MUCHO SENTIDO COMÚN
Destacó López-Tamés que la nueva presidenta “tiene el paso firme, que sólo otorga la fuerza de la convicción”, así como “ánimo dialogante, sentido del humor y también sentido común, mucho sentido común”.
Por último, el hasta hoy presidente de la Sala de lo Social repasó su labor al frente de este órgano judicial y afirmó que “se ha hecho un esfuerzo procurando hacer las cosas bien y buscando la unificación de criterios y su divulgación”, afirmó.
“El hecho de que los profesionales sepan el parecer de la Sala, al menos en los asuntos más frecuentes, es un importante instrumento que ha favorecido la seguridad jurídica”, apostilló.