Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
El jurado consideró al acusado culpable de matarlo causándole sufrimientos adicionales que resultaban innecesarios para poner fin a su vida
La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a Gonzalo R. I. a dieciocho años de prisión como responsable de un delito de asesinato, cometido en marzo de 2021 cuando dio muerte a cuchilladas a un enfermero del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, en Alcalá de Henares, del que sospechaba que mantenía una relación con su pareja sentimental.
El condenado accedió al centro hospitalario vestido con un uniforme de conductor de ambulancia y sorprendió a su víctima mientras disfrutaba de un descanso en una sala de estar del complejo sanitario, sin darle oportunidad alguna a la defensa, a fin de asegurarse, dice la resolución que se acompaña en archivo adjunto, “de que conseguiría matarlo sin riesgo” para él. Nada –aclara la sentencia-, pudo hacer la víctima, que deja a dos hijos menores, para evitar la agresión, “por lo sorpresivo e inesperado del ataque”.
A esta conclusión llegó el jurado popular que siguió la vista y que consideró al acusado culpable de matarlo causándole sufrimientos adicionales que resultaban innecesarios para poner fin a su vida previos al fallecimiento, como fueron los repetidos apuñalamientos en muy diferentes partes del cuerpo, entre otras, la cara, ambas zonas inguinales, el tórax, la espalda y el cuello, y una última herida de degüello.
En vía de responsabilidad civil, la sentencia condena al acusado a indemnizar con 230.00 euros a cada uno de los dos hijos de la víctima, con 43.00 euros a sus progenitores y con 18.000 euros a cada uno de los tres hermanos, cantidades que la compañía aseguradora Relyens Mutual Insurance Sucursal en España se ha comprometido en firme a abonar en un acuerdo transaccional homologado por el tribunal.
Contra la presente sentencia cabe interponer recurso de apelación del que conocerá la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.