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El bebé fue rescatado por un viandante que le oyó llorar
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a Catalina D. M. a una pena de catorce años de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa con el agravante de parentesco.
El 15 de julio de 2015, Catalina cogió a un bebé, al que había dado a luz quince días antes, y lo metió en el interior de una bolsa de deporte junto con varios enseres del niño, lo introdujo todo en el interior de una bolsa de basura negra que anudó y llevó al contenedor de basura de restos orgánicos tipo subterráneo que se hallaba a unos 150 metros de su domicilio, en la Avenida de los Toreros de Mejorada del Campo.
Allí arrojó la bolsa de basura negra con el bebé dentro al interior del contenedor, entre más de treinta bolsas con diferentes residuos. Abandonó al recién nacido, a sabiendas de que tal acto entrañaba un peligro concreto para su vida, por lo que venía a aceptar el resultado mortal que podía producirse y que finalmente no tuvo lugar al escuchar un viandante el llanto del bebé.
Esta resolución puede ser recurrida ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, la competente en asuntos penales, en el plazo de cinco días desde su notificación.