Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
El principal acusado fabricaba los títulos falsos que posteriormente vendía a 800 y 1.000 euros
El Juzgado Penal nº 4 de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a J.M.F.H. como autor de un delito continuado de falsificación en documento oficial a 10 meses y 15 días de prisión y multa de 540 euros, así como a otros 11 acusados como responsables de un delito de falsificación en documento oficial a tres meses de cárcel y multas que van desde 270 a 540 euros.
La sentencia declara probado que J.M.F.H., propietario de una academia en Tenerife donde se impartían cursos formativos para acceder a puestos de vigilante de seguridad, en febrero de 2009 se hizo con 500 diplomas en blanco, 250 de ellos que simulaban el título de Bachiller y 250 folios que simulaban el diploma para Formación Profesional, así como de unos tampones con la firma de Pilar del Castillo -ministra de Educación por entonces- y de su secretario de Estado de Educación, para elaborar títulos académicos que fueron adquiridos por el resto de procesados al precio de 1.000 euros el de Bachiller y 800 euros el de FP.