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El facultativo queda además inhabilitado para el ejercicio de su profesión durante cuatro años y se establece como responsabilidad civil el pago de 240.000 euros
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Cáceres ha confirmado íntegramente la condena de tres años de prisión y cuatro años de inhabilitación para el ejercicio de su profesión impuesta a un ginecólogo por un delito de lesiones por imprudencia grave cometido durante la atención médica a una paciente tras una cesárea realizada en el Hospital Campo Arañuelo (Navalmoral de la Mata) en 2016.
Según la sentencia, que confirma la del Juzgado de lo penal número 1 de Plasencia, el acusado practicó una cesárea a una paciente durante la cual se produjo un desgarro en el útero que pasó inadvertido. El documento recoge que, tras la intervención, la paciente presentó signos evidentes de shock hemorrágico.
Pese a ello, continua la sentencia, el médico negó la existencia de sangrado interno, rechazó la necesidad de una laparotomía urgente y propuso el traslado de la paciente a otro hospital, decisión que fue rechazada por la UCI de destino ante la inestabilidad hemodinámica.
El tribunal destaca que todos los médicos presentes coincidieron en la gravedad del cuadro y en la necesidad de reintervenir, mientras que el acusado mantuvo una actitud “indolente” y “negligente”.
Finalmente, la paciente fue intervenida por otros facultativos, quienes hallaron un hemoperitoneo de entre 3,5 y 4,5 litros y practicaron una histerectomía subtotal y anexectomía derecha para salvar su vida.
El informe forense concluyó que la tardanza en el diagnóstico y actuación “pudo contribuir muy probablemente” a que no se pudieran adoptar medidas menos agresivas.
En materia de responsabilidad civil, se mantiene la indemnización de 240.000 euros, ya abonada por la aseguradora del Servicio Extremeño de Salud.