Objetivos y metodología de la formación inicial

Objetivos

Los objetivos del curso de formación inicial están expresados, en sentido amplio, en el Libro Blanco de la Administración de Justicia, con las siguientes referencias:

  • Completar los conocimientos necesarios para el ejercicio de la función judicial y que no se contienen en los programas de las pruebas de acceso.
  • Desarrollar la capacidad de análisis de la realidad, valoración de pruebas y resolución.

A la consecución de estos fines se dirige el conjunto de las actividades programadas, con las que se pretende completar la formación técnica, humanística y social de los futuros jueces. De forma más concreta, los objetivos docentes durante el primer año de formación inicial son los siguientes:

  • Completar, desde una perspectiva práctica, los conocimientos adquiridos en la oposición.
  • Estimular la percepción e individualización de los problemas jurídicos presentados.
  • Potenciar la capacidad decisoria prudencial de toma de decisiones.
  • Aprender a motivar suficientemente las resoluciones, con lenguaje claro, sencillo y comprensible.
  • Tomar conocimiento de las nuevas funciones en el espacio judicial europeo.
  • Profundizar en el conocimiento de la realidad social en la que se producen determinados conflictos jurídicos (marginación social, violencia doméstica, drogadicciones, etc.).
  • Valorar las adecuadas relaciones del Juez con todos sus interlocutores.

Metodología

Sin perjuicio de utilizar otros métodos más tradicionales en algunas actividades concretas (cuestionarios, conferencias, mesas redondas, etc.), la EJ española, como escuela profesional que es, apostó en su día por la metodología basada en el método del caso con el objetivo de enseñar al Juez en prácticas a "pensar como un jurista", formándole en capacidades argumentativas, enseñando a discurrir y argumentar para llegar a la decisión adecuada conforme a los hechos enjuiciados.

Este sistema docente se basa esencialmente en clases de pequeños grupos (entre 20 y 25 alumnos) con una dinámica de trabajo activo de manera que los propios alumnos asumen tareas de análisis, presentación de ponencias, etc., haciéndoles protagonistas activos de su propio aprendizaje.

La finalidad es la de  desarrollar en el alumno las capacidades para la resolución y toma de decisiones de los problemas planteados. La docencia se centra en el aprendizaje para la correcta fijación de los hechos debatidos y de la valoración de la prueba, logrando un equilibrio entre rapidez y reflexión en las distintas respuestas judiciales que se impetran o la siempre difícil conjugación de las exigencias de valor, precaución y diligencia en la resolución de conflictos y que le permitirá afrontar problemas futuros de modo no intuitivo.

En este sentido, el método del caso se puede esquematizar en los siguientes pasos:

  • Entrega del dossier o caso previamente a su discusión en clase. Los alumnos, individualmente o en grupo proceden al estudio del caso, caso que no es "fabricado o ficticio", sino que se selecciona entre casos reales facilitados por distintos Juzgados de todo el territorio nacional y que sean adecuados a los objetivos docentes señalados y de una complejidad media o estándar (al respecto ha supuesto una gran ventaja contar con la grabación de todos los juicios civiles y de distintas actuaciones penales).
  • Tras el estudio, cada alumno hace un esquema o sinopsis de la historia procesal del caso, los hechos jurídicamente relevantes, así como de los principios y reglas aplicables, sintetizando tantos los argumentos fácticos como jurídicos que han llevado a la decisión del caso.
  • Exposición en clase por cualquiera de los alumnos, que de forma voluntaria o elegido por el Profesor, hará de ponente, exponiendo el caso y pasar luego a una discusión en la que participen los demás alumnos, canalizando el profesor la actividad , suscitando las dificultades prácticas que los casos planteen, consiguiendo un “contraste de opiniones” que suponga un contrate de razonamientos o argumentaciones que sirvan de soporte a la decisión adecuada. Tras ello, el Profesor cierra la actividad, volcando toda su experiencia y conocimiento sobre el tema, enumerando y explicando todos los problemas descritos en la práctica tanto los que han salido en la discusión como los que no han sido planteados, fijando, por último, las conclusiones.