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Objetivos
Los objetivos del curso de formación inicial están expresados, en sentido amplio, en el Libro Blanco de la Administración de Justicia, con las siguientes referencias:
A la consecución de estos fines se dirige el conjunto de las actividades programadas, con las que se pretende completar la formación técnica, humanística y social de los futuros jueces. De forma más concreta, los objetivos docentes durante el primer año de formación inicial son los siguientes:
Metodología
Sin perjuicio de utilizar otros métodos más tradicionales en algunas actividades concretas (cuestionarios, conferencias, mesas redondas, etc.), la EJ española, como escuela profesional que es, apostó en su día por la metodología basada en el método del caso con el objetivo de enseñar al Juez en prácticas a "pensar como un jurista", formándole en capacidades argumentativas, enseñando a discurrir y argumentar para llegar a la decisión adecuada conforme a los hechos enjuiciados.
Este sistema docente se basa esencialmente en clases de pequeños grupos (entre 20 y 25 alumnos) con una dinámica de trabajo activo de manera que los propios alumnos asumen tareas de análisis, presentación de ponencias, etc., haciéndoles protagonistas activos de su propio aprendizaje.
La finalidad es la de desarrollar en el alumno las capacidades para la resolución y toma de decisiones de los problemas planteados. La docencia se centra en el aprendizaje para la correcta fijación de los hechos debatidos y de la valoración de la prueba, logrando un equilibrio entre rapidez y reflexión en las distintas respuestas judiciales que se impetran o la siempre difícil conjugación de las exigencias de valor, precaución y diligencia en la resolución de conflictos y que le permitirá afrontar problemas futuros de modo no intuitivo.
En este sentido, el método del caso se puede esquematizar en los siguientes pasos: