Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Agenda de juicios programados para la semana
La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Madrid celebra del 22 de marzo al 5 de abril, a partir de las 10:15 horas, la vista con jurado popular contra Aitor C. C. por la comisión de un delito de homicidio, por el que se enfrenta a una pena de quince años de prisión.
Siempre según las conclusiones provisionales del Ministerio Público, el procesado, sobre las 4:00 horas de la madrugada del 18 de agosto de 2015, mantuvo una discusión con su víctima después de que ésta le increpara por haberle dado una patada a un cubo de la basura. En un momento dado, con el propósito de causarle la muerte, Aitor C.C. le apuñaló en el vientre seccionándole la arteria aorta abdominal. Tras esto, le dio una patada y lo arrojó contra la pared, donde continuó dándole golpes en la cabeza hasta que falleció por shock hipovolémico. El fallecido tenía 57 años de edad. El acusado está privado de libertad por esta causa desde el mismo día de los hechos.
Por otra parte, la Sección 23 celebra los días 21, 22 y 23 de marzo, desde las 10:00 horas, la vista oral del juicio contra Daniel A.L; Juan Miguel M.R.; Diego M.C.; Jesús C. T. ; Juan Antonio E.L.; Jorge C. D y Cristian L.P. por los delitos de estafa continuada y estafa en grado de tentativa.
El Ministerio Fiscal solicita para Daniel, Cristian, Diego, Jesús y Juan Miguel seis años de cárcel, y para Jorge, Juan Miguel y Juan Antonio once meses de cárcel. A tenor de las conclusiones provisionales de la acusación pública, los procesados, puestos de común acuerdo y a sabiendas de sus actuaciones de venta engañosas, convencieron a una señora de 78 años de edad en el momento de los hechos, años 2013 y 2014, de que comprara libros de la editorial de uno de los acusados, diciéndole que eran muy valiosos y que ganaría dinero con ellos cuando salieran a subasta, por importe de cien mil euros. Los títulos de los libros son, en algunos casos ‘El médico en el hogar’ (ocho volúmenes), ‘Iglesias de España’ (dos volúmenes), ‘Patrimonio Mundial de la Humanidad’ (siete volúmenes) o ‘El hombre y el mar’ (seis volúmenes), entre muchos otros de idénticas características. Desde estas primeras compras, y una vez granjeada la confianza, los procesados la embaucaron para que siguiera realizando compras, entregándole diversas facturas de editoriales que confeccionaban ellos mismos bajo una apariencia real, por lo que empezó a recibir en su domicilio cajas con libros que nunca solicitó, exigiéndole los acusados el pago inmediato, que la víctima abonaba en efectivo, por talón bancario o pago con tarjeta o transferencia bancaria.
En una ocasión, dos de los procesados, Jorge y Juan Miguel, aprovechándose de las circunstancias personales de la mujer, hizo una venta por importe de 39.150 euros, por la que percibió tres cheques. Cuando fueron al banco a cobrarlos y no poder hacerlo por carecer de fondos, Juan Miguel se presentó en casa de la víctima con la excusa de entregar un paquete de libros y diciendo que prestaba servicios para una empresa de construcción le entregó un presupuesto para la realización de reformas por la cantidad de 39.150 euros, sin que la víctima hubiera solicitado obras en su domicilio que nunca se realizaron, comunicándole que el abono era para la cancelación anticipada de un contrato de adquisición de libros. La víctima lo firmó en la creencia de que era para el cierre de los expedientes de los libros.
Además, la Sección Dieciséis celebra el viernes, 24 de marzo, a partir de las 10 de la mañana, la vista oral del juicio contra Carlos María O. T. por la presunta comisión de los delitos de agresión sexual, abusos sexuales y delito continuado de agresión sexual, por los que debe hacer frente a una solicitud de pena de diecinueve años de cárcel.
Según consta en el escrito de acusación, el procesado prestaba sus servicios en la entidad Seguriber con el cargo de jefe de equipo en el edificio de Tabacalera de la calle de Embajadores de la capital. Desde julio de 2011 hasta junio de 2013, aprovechándose de su situación jerárquica laboral sobre la víctima, que trabajaba como auxiliar de seguridad, a la que hacía creer que su puesto dependía de él ya que era quien elaboraba los cuadrantes de los turnos y podía, por tanto despedirla, con la intención de satisfacer su ánimo libidinoso, en una primera ocasión le agarró de la camisa fuertemente, y tras decirle que si no hacía lo que él quisiera no le asignaría más horas extras, la obligó a practicarle una felación. En una segunda ocasión, mientras la mujer estaba en los vestuarios cambiándose de ropa, entró y tras bajarle los pantalones, comenzó a tocarle sin su consentimiento la zona vaginal mientras se masturbaba. Con posterioridad, el procesado le obligó hasta en tres ocasiones a presenciar cómo se masturbaba mientras le tocaba los pechos, a pesar de las negativas de la víctima y siempre bajo la amenaza de no asignarle más horas extras.
También la Sección 26 celebra el jueves, 23 de marzo, a las 10:00 horas, la vista oral del juicio contra José Luis R. F. por la presunta comisión de un delito de homicidio en grado de tentativa y dos delitos de amenazas, por los que la Fiscalía solicita trece años de prisión.
Siempre según las conclusiones provisionales del Ministerio Público, el procesado, sobre las 22:00 horas del 26 de mayo de 2015, con la intención de acabar con la vida de quien era su pareja sentimental desde un año antes, en el domicilio común y en presencia de los dos hijos menores de edad, exclusivos de la víctima, tras intentar poner ella fin a la relación, se dirigió a la cocina y manipuló la bombona con la intención de que explotara, mientras le decía: “si él se iba, se iban todos, incluidos los niños”. Como ella trató de impedirlo, el acusado la empujó contra el marco de la puerta, intentó estrangularla y tras zafarse, le clavó un cuchillo. Luego cogió otro y siguió apuñalándola. Si no consiguió llegar a más fue por la resistencia que opuso la víctima. De no haberse defendido como lo hizo, habría podido producirse un resultado fatal. Mientras la apuñalaba y la amenazaba con matarla a ella y a los niños, la mujer les gritaba para que huyeran, de modo que la hija menor, de doce años, cogió a su hermano, de ocho, y salió corriendo hacia el cuartel de la Guardia Civil, que se personó en el acto e impidió que cumpliera su criminal propósito. El acusado está en prisión provisional.
En la misma línea, la Sección 27 de la Audiencia Provincial de Madrid celebra del 21 al 30 de marzo la vista del juicio con jurado popular contra Sergio C. S. por un delito de asesinato alevoso con ensañamiento, por el que el Ministerio Público le pide veinticinco años de prisión.
Según consta en los escritos de acusación, el procesado, privado de libertad por esta causa, entre las 00:00 horas y la 01:00 horas del 15 de mayo de 2015, cuando se encontraba en el domicilio de Villaviciosa de Odón donde compartía residencia con su mujer y el hijo de ambos de diez años de edad, asestó diversas puñaladas a su pareja mientras ella estaba dormida con un cuchillo de cocina de unos veinte centímetros de hoja, sin que la víctima tuviera oportunidad alguna de defenderse. Con el claro propósito de aumentar su dolor y sufrimiento, le causó múltiples heridas en las extremidades superiores e inferiores, abdomen y pecho mientras estaba viva, ya que las puñaladas que le causaron la muerte fueron las que le partieron directamente el corazón. El acusado despertó entonces a su hijo, le llevó a la habitación, le enseñó el cadáver de la madre y le dijo que ella se había hecho daño con un cuchillo. Posteriormente, dejó el cuchillo en una estantería de la habitación del menor. Dos horas y media más tarde llamó al 112, comunicando en ese momento que su mujer se había vuelto loca y se había empezado a dar puñaladas por todo el cuerpo.
Por último, también la Sección Veintisiete celebra del martes 21 de marzo al jueves 23, la vista oral del juicio contra César Antonio P. R. por un delito de maltrato físico y psíquico habitual, un delito continuado de quebrantamiento de medida cautelar, dos delitos de malos tratos, un delito de lesiones y otro de detención ilegal, por los que se enfrenta a una petición de dieciséis años de cárcel.
Según consta en el escrito provisional de la Fiscalía, el procesado inició una relación sentimental y de convivencia en Getafe con la que luego sería su víctima, con la que tuvo un hijo,. Desde el inicio de la relación, el acusado ejerció un férreo control sobre ella, a la que exigía que se vistiera de determinada manera, sin permitirle que mantuviera relación con nadie que no fuese de su agrado y controlándole el teléfono móvil, incluso su ubicación.
Para menoscabar su tranquilidad y sosiego decía continuamente cosas como “de la cárcel se sale pero del cementerio no”. Cuando se quedó embarazada. Le manifestaba que “si tenía otra niña las iba a ahogar a ella y a la niña”, siendo tal el temor de la mujer, que no acudió a control médico hasta que no estuvo muy avanzada la gestación. Durante toda la relación le propinó golpes, puñetazos y empujones y se dirigía a ella empleando términos como “puta o cara verga”, creando un clima imposible que perturbaba gravemente la tranquilidad. En junio de 2015 le dio una importante paliza y un mes después le propinó otra en virtud de la cual se le prohibió acercarse y comunicarse con su excompañera sentimental tras ser condenado a once meses de prisión.
La víctima abandonó Getafe y se mudó a Madrid capital, pero aún así el procesado acudió a su nuevo domicilio con ánimo de menoscabar su integridad física y le propinó una patada a la altura del pecho, la cogió del pelo y la zarandeó. El 12 de diciembre de ese mismo año , con la excusa de retomar la relación, quedó con ella en su domicilio y sin previo aviso y volvió darle una paliza al tiempo que le decía “eres una puta, una guarra, te voy a matar”. El episodio de golpes y amenazas se extendió por todo el inmueble, desde el primer piso al cuarto, hasta acabar en el interior de la casa de él, donde la intimidó acercándole un cuchillo al costado. La madre de la víctima denunció la desaparición de su hija y cuando la Policía Municipal llegó al inmueble no pudo acceder al portal al tratarse de un edificio ocupado con los telefonillos inutilizados. Después de un tiempo de discusiones, y siempre bajo la amenaza del cuchillo en el costado, el procesado la dejó salir del edificio.