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Confirma la sentencia de la Audiencia de Mallorca al rechazar el recurso de la Fiscalía, que solicitaba una pena de 11 años de prisión
El Tribunal Supremo ha ratificado la absolución de un apicultor que provocó un incendio forestal de 1.576 hectáreas en Ibiza en mayo de 2011. El Supremo confirma la sentencia absolutoria de la Audiencia de Mallorca al rechazar el recurso de la Fiscalía, que pedía una pena de 11 años de prisión para el acusado. "Sin ignorar ni minimizar en absoluto la trascendencia de los hechos, de una extraordinaria gravedad en cuanto a sus efectos que, afectando a una zona de gran valor medioambiental de forma extremadamente lesiva, por su extensión y por los del ecosistema afectado, tanto para la naturaleza como para el número elevado de personas puestas en riesgo, lo cierto es que, en lo que a la estricta valoración del comportamiento del acusado se refiere, la conclusión de la Audiencia ha de considerarse plenamente fundada", señala el Supremo.
Añade que la apreciación de imprudencia grave que defendía el fiscal exigía una omisión por parte del acusado de las cautelas más elementales, y en este caso, el apicultor conocía perfectamente esa actividad que practicaba desde hacía años, mediando el uso de ahumador en la forma habitualmente usada por la generalidad de usuarios, sin viento ni temperatura excesiva en la zona, con presencia en el suelo de la zona de una carbonera no perceptible por la vegetación que la cubría, no pudiendo afirmarse que su conducta fuese una "actuación grosera constitutiva de la omisión de las más elementales reglas de cautela o diligencia".