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El hincha, que no podrá acceder a un recinto deportivo durante seis meses, llamó “txakurras”, "hijos de puta" y "cerdos" a los agentes
El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Alicante ha sancionado con 3.000 euros y la prohibición de acceder a cualquier recinto deportivo durante seis meses a un seguidor del Elche Club de Fútbol por insultar a agentes de la Policía Nacional que participaban en el dispositivo de seguridad en el partido disputado contra el Villarreal C.F. el 30 de marzo de 2014 en el entonces llamado estadio El Madrigal.
El magistrado confirma así la sanción impuesta por el Ministerio de Interior al hincha, por una infracción grave prevista en el artículo 7.1 de la Ley Estatal contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.
El aficionado del Elche, que se había desplazado hasta Vila-real para asistir al partido de liga que enfrentaba a los dos equipos, gritó a agentes de la Unidad de Intervención Policial que participaban en la seguridad del encuentro "cerdos" y “txakurras” (perro en Euskera). Los agentes levantaron acta y la Subdelegación del Gobierno en Castellón impuso la multa al aficionado, que confirmó el Ministerio de Interior. El sancionado presentó una demanda contenciosa contra la resolución del Ministerio, que desestima ahora el Juzgado y confirma la sanción.
En la sentencia, el juez considera que la situación fue una “clara provocación y un insulto a los agentes de la autoridad”. La resolución incide en el hecho de llamar “txakurras” a los agentes de la UIP y matiza que “no es posible acoger que no se trate de un insulto”, como exponía el demandante. Para el juez “la parte actora altera la transcripción del insulto, que no es “charrúa”, sino “txakurra”. Se trata de un insulto deliberado, que proviene y tiene su origen en la izquierda radical vasca (“txakurrak”, derivado de “zakur”, perro en euskera), y que parece ser que ya se ha extendido por toda España; insulto que va dirigido exclusivamente a la Policía Nacional”.