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El magistrado aprecia la eximente incompleta de anomalía mental y la agravante de parentesco, tras un veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular
La Audiencia de Valencia ha condenado a siete años de prisión por un delito de asesinato a un hombre que mató a golpes a su padre, de 70 años, en noviembre de 2015 en el garaje de la vivienda familiar en Gilet (Valencia). La sentencia, emitida tras un veredicto de culpabilidad por parte de un jurado popular, aprecia la eximente incompleta de anomalía mental y la atenuante de parentesco.
Padre e hijo se enzarzaron en una discusión en el garaje de la casa familiar durante la que el condenado golpeó a la víctima varias veces con un bastón en la cara y le rompió todos los huesos nasales. Cuando el padre, operado de cáncer y en tratamiento de quimioterapia, cayó al suelo, el penado le dio puñetazos y patadas, e intentó ahogarle, hasta que le propinó el golpe final, junto a la cicatriz que la víctima tenía en el estómago por la intervención quirúrgica que había sufrido.
Tras el asesinato, el condenado lavó la ropa y el calzado que llevaba y limpió el suelo y las paredes del garaje. De madrugada, se fue a un bar, donde pasó varias horas. Al día siguiente llamó a un amigo, a quien le confesó los hechos y acudió a un centro hospitalario de Valencia para que le curaran las heridas que tenía en los nudillos de la mano derecha, consecuencia de los golpes que le dio a su padre. El hombre fue detenido durante las curas.