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Agredió a la víctima, a la que tenía prohibido acercarse, con una cadena de perro y amenazó con quemarla. Deberá indemnizar a la mujer con 61.000 euros por las secuelas físicas y los daños morales
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a 21 años de prisión por dos delitos de lesiones, un delito de agresión sexual y un delito continuado de quebrantamiento de medida cautelar a un hombre que violó y dio dos palizas a su pareja sentimental, a la que no podía acercarse a menos de 500 metros.
La Sala, que aprecia la agravante de parentesco para la agresión sexual y de reincidencia en el resto de los delitos, le impone una indemnización de 61.000 euros por las lesiones, las secuelas y los daños morales que sufrió la víctima.
La primera de las agresiones se produjo el día de Navidad de 2016 en Altea (Alicante) en el domicilio del hombre. Según el relato de hechos probados, tras acusar a la víctima de haber mantenido relaciones sexuales con otro hombre, le dio una brutal paliza. Como consecuencia de los golpes, le fracturó la clavícula izquierda.
El condenado, que tenía 36 años en el momento de los hechos, fue detenido cuando se dirigía armado con un cuchillo al bar del hombre del que tenía celos. La mujer contó los hechos a la Guardia Civil, pero no quiso denunciar a su pareja. Días después, presionada por el maltratador, culpó de la paliza al dueño del establecimiento del que el agresor sospechaba que mantenía una relación con ella.
Como explica la sentencia, cinco días después se repitió la agresión. El ahora condenado, atacó a su pareja con una cadena de perro y le propinó cabezazos y puñetazos. Además, roció una prenda de ropa con gasolina, se la acercó a un ojo a la víctima y amenazó con prenderle fuego. Posteriormente, obligó a su pareja a mantener relaciones sexuales.