Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
La víctima, sobrina-nieta del penado, vivía con él y tenía seis años cuando comenzaron los hechos
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a ocho años y medio de prisión por un delito continuado de abusos sexuales a un hombre que sometió a tocamientos y a otros actos de carácter sexual a su sobrina-nieta, menor de edad y con la que convivía junto a otros miembros de la familia en un chalet de un municipio de la provincia.
La sentencia, que no es firme y puede recurrirse ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, le impone además la obligación de indemnizar con 20.000 euros a la víctima por los daños morales que sufrió a consecuencia de los hechos.
El hombre, que tenía 51 años al inicio de los abusos, no podrá acercarse a menos de 300 metros de la menor ni comunicarse con ella por un periodo de nueve años y medio.
Los hechos sucedieron entre el mes de mayo de 2007 y el mes de enero de 2009 cuando, según el relato de hechos probados que hace la resolución, el condenado, tío abuelo de la niña, la sometió a tocamientos en sus partes íntimas y otras prácticas sexuales en diferentes dependencias de la casa que compartían y, en una ocasión, en el vehículo del penado. Los abusos finalizaron cuando la niña abandonó la vivienda.
La víctima, que tenía seis años cuando comenzaron los hechos, se los confesó a su madre años después, tras cumplir 17. La mujer acudió al día siguiente a denunciar a su familiar.