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Deberá indemnizar con 250.000 a los hijos de la víctima
La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a una pena de 17 años de prisión por un delito de asesinato y de tres años y medio por un delito de robo a un hombre que mató a martillazos a un amigo el 6 de julio de 2019 en la casa de la víctima, en Ontinyent.
La sentencia, que aprecia la atenuante de intoxicación por alcohol y drogas para los dos delitos, impone además al condenado la obligación de indemnizar con 62.500 euros a cada uno de los cuatro hijos que tenía la víctima, por los daños morales que sufrieron por la muerte de su padre.
El crimen se produjo después de que el agresor y la víctima, de 66 años, hubieran consumido alcohol y drogas y comenzaran a discutir en el pasillo principal de la vivienda, cuando se dirigían hacia la puerta de salida.
Según relatan los hechos probados de la sentencia, dictada tras un veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular, el penado atacó por la espalda a su amigo con un martillo que había tomado previamente de la casa.
El agresor cogió por sorpresa a la víctima, que cayó al suelo y quedó boca abajo, por lo que no pudo defenderse, y le propinó más de un golpe en la cabeza. El perjudicado sufrió dos fracturas craneales y otras heridas que le causaron la muerte de forma inmediata.
Posteriormente, el acusado rebuscó en el interior de la vivienda y se llevó un teléfono móvil y varias joyas del fallecido de las que vendió con posterioridad una cruz de oro en un establecimiento de Xàtiva por 19 euros.
La sentencia no es firme y puede recurrirse ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.