Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
La Sala confirma la sentencia de Penal 3, que apreció la agravante de discriminación por razón de sexo. Los hechos sucedieron en agosto de 2016 en diferentes calles de la capital de la Plana
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a 18 años y medio de prisión a un hombre que agredió con una navaja a tres mujeres en Castellón e intentó robar a una de ellas.
La Sala confirma así la sentencia del Juzgado de lo Penal número 3 de Castellón, que le consideró culpable de tres delitos de lesiones con instrumento peligroso, un delito de robo con violencia en grado de tentativa y un delito leve de coacciones. En todos los delitos, la resolución contempla la circunstancia agravante de discriminación por razón de sexo. El condenado deberá indemnizar a las víctimas con cantidades que oscilan entre los 500 y los 1.900 euros.
Los hechos sucedieron entre el 2 y el 6 de agosto de 2016, cuando el condenado abordó a las víctimas en diferentes calles de Castellón. A una de ellas le intentó robar y le clavó una navaja en el costado. A la segunda, también le clavó una navaja en el costado y a la tercera le cortó en el brazo.
Además, la Sala le condena por un delito leve de coacciones por abordar a una cuarta mujer, a la que pidió un cigarro de forma insistente y limitó su movilidad a la vez que se frotaba los genitales.