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Le considera culpable de los delitos de tentativa de homicidio, lesiones y malos tratos en el ámbito familiar. No podrá acercarse ni comunicarse con la víctima, a la que indemnizará con más de 4.000 euros por las lesiones, las secuelas y el daño moral que le generó
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a siete años de prisión por los delitos de tentativa de homicidio, para el que contempla la agravante de parentesco, lesiones y malos tratos en el ámbito familiar, a un hombre que intentó matar con un cuchillo a su expareja sentimental en Alicante. La Sala le impone además una indemnización de 4.220 euros por las lesiones, las secuelas y el daño moral que le generó a la víctima, a la que no podrá acercarse y con la que no podrá comunicarse.
Condenado y víctima mantuvieron una relación sentimental que duró dos años. Según el relato de hechos probados de la sentencia, durante la misma el hombre le pegó un puñetazo en la mandíbula a la mujer y le rompió un diente. En otra ocasión, ambos se encontraban en el interior del coche del condenado cuando, tras una discusión, él sacó un cuchillo de la guantera y se lo clavó a la mujer en la pierna izquierda. La víctima dijo en el hospital que se había cortado haciendo un bocadillo.
La pareja finalizó la relación a mediados de septiembre 2018. El día doce de ese mismo mes, el condenado le dejó dos mensajes de voz a la víctima, a la que amenazó de muerte. Minutos después de esos mensajes, la mujer estaba sentada como clienta en el bar en el que trabajaba en Alicante, cuando el agresor entró e intentó clavarle un cuchillo en dos ocasiones. En una de ellas le alcanzó en la espalda y le hizo una herida superficial. Cinco días después de este suceso, fue detenido y durante el traslado a dependencias policiales, el condenado les dijo a los agentes que cuando saliera de la cárcel iba a matar a su expareja.