Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
La jueza archiva las diligencias después de que las gestiones para localizar a la médico supuestamente coaccionada no hayan dado resultado
El juzgado de Instrucción número 12, que investiga la denuncia contra dos responsables del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Clínico de Valencia ha decidido sobreseer provisionalmente la causa por supuestas coacciones a una anestesista para que renunciara, en favor de otra persona, a una plaza que había obtenido a través de la bolsa de trabajo.
La jueza archiva las diligencias después de que las gestiones para localizar a la médico supuestamente coaccionada no hayan dado resultado ya que el nombre que consta en la denuncia interpuesta por la Fiscalía, que dio origen al procedimiento, está equivocado.
En su resolución, la magistrada explica que la persona mencionada en la denuncia del Ministerio Público “es errónea”; añade que “no se ha encontrado ningún dato en los servicios sanitarios” relacionado con ese nombre y concluye que la persona que en la denuncia aparece como la anestesista coaccionada “parece ser la persona que escribió el artículo periodístico que dio noticia al hecho”.
Según la instructora, “no existe ni el más mínimo indicio que permita conocer quién es la víctima de las supuestas coacciones efectuadas vía telefónica”. Por este motivo, la jueza sobresee la causa. Lo hace de manera provisional para que pueda reabrirse en el caso de que la perjudicada sea localizada.
Los hechos trascendieron cuando se difundió una conversación telefónica supuestamente grabada por la anestesista, conversación en la que era presionada para que renunciara a la plaza.
La jueza comunica su decisiónde archivar las diligencias a la policía judicial, para que siga investigando.