Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Abordó y atacó a una de las víctimas de madrugada en una calle de Valencia e hizo lo propio con la otra cinco días más tarde. La Audiencia le impone la obligación de indemnizar a las perjudicadas por un total de 25.000 euros
.- La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a cuatro años de prisión por un delito de abuso sexual y a tres años por otro delito de intento de agresión sexual a un hombre que sorprendió a dos mujeres por la calle y las sometió a varios actos de tipo sexual.
La Sala también le condena al pago de una multa por un delito leve de lesiones. El hombre deberá indemnizar a la víctima del delito intentado, a la que lesionó, con 15.000 euros por las secuelas que le dejó la agresión.
La sentencia, dictada después de que el acusado reconociera los hechos y se mostrara conforme con la pena que la Fiscalía pedía para él, le obliga por otro lado a indemnizar con 10.000 euros a la otra perjudicada por los daños morales.
La primera agresión ocurrió la madrugada del 1 de diciembre de 2019, cuando el condenado comenzó a perseguir a la primera de las víctimas durante varios minutos por diferentes calles de Valencia.
Cuando la alcanzó, le propinó un puñetazo en la cara, la empujó contra el capó de un coche y la sujetó fuertemente por los muslos. La víctima intentó soltarse y se inició un forcejeo durante el cual el penado la inmovilizó e intentó violarla, lo que no consiguió por la intensa resistencia de la mujer. El hombre la agredió en la cara y, antes de que ella consiguiera huir, le mordió en el pecho izquierdo.
Cinco días después, sobre la una de la madrugada, la escena se repitió cuando la segunda víctima caminaba por otra calle de Valencia y el condenado la sorprendió por detrás y le introdujo uno o varios dedos en la vagina a la mujer, que se quedó en shock y paralizada por esta situación.