Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Deberá indemnizar a la víctima con 4.000 euros por los daños morales que sufrió a consecuencia de los hechos
La Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a una pena de seis años de prisión, por un delito continuado de abuso sexual y otro de corrupción de menores por elaboración de pornografía, a un hombre de 26 años que mantuvo relaciones sexuales con una menor, de 15 años, y en una de las ocasiones lo grabó en vídeo.
El penado no podrá comunicarse ni acercarse a menos de 300 metros de la víctima, a la que indemnizará con 4.000 euros por los daños morales que sufrió a consecuencia de los abusos. También queda inhabilitado para el ejercicio de profesiones que entrañen el cuidado de menores durante tres años.
Los hechos sucedieron entre septiembre y octubre de 2018, cuando el condenado y la menor concertaron varias citas, en las que mantuvieron relaciones sexuales consentidas. Los encuentros, entre cinco y seis, se producían generalmente en el domicilio de él, en Alicante, a excepción de una ocasión, en la que se vieron en un centro comercial.
Según detalla la resolución, en al menos una de esas citas el penado grabó una de esos encuentros íntimos, vídeo que se localizó en los teléfonos móviles de ambos, donde también almacenaban fotografías de la chica maniatada.