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La sentencia rechaza que la acción de la empresa se produjera por una represalia
El titular de la plaza 19 de la Sección Social del Tribunal de Instancia de Barcelona ha dictado una sentencia que declara procedente el despido de una exdirectiva de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) al considerar que ha quedado acreditado que acosó laboralmente a un trabajador de su equipo.
El magistrado rechaza que su despido se produjera como una acción de represalia y concluye que la empresa acreditó la existencia de una situación de acoso laboral contra uno de los empleados que dependían de la demandante y que, dada la gravedad de los hechos, la única sanción posible era despedirla.
Según recoge la sentencia, el trabajador se incorporó al área de la demandante en 2018, recibiendo críticas constantes por parte de la responsable, que redujo sus funciones y lo relegó a tareas administrativas, entre otras. Además, recomendó que no se hablara con él, se le excluía de las reuniones y le fijaba objetivos imposibles de cumplir. La resolución también da por probados episodios de gritos, insultos y expresiones humillantes o vejatorias.