Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
La Audiencia de Valladolid considera que no hubo una atención adecuada a la úlcera que padecía la mujer, lo que provocó una sepsis mortal
La Audiencia Provincial de Valladolid ha confirmado la condena de 80.116,79 euros de indemnización que un juzgado impuso a una residencia de ancianos por la muerte de una residente. Los tres hijos de la fallecida entendían que la demandada no prestó una atención adecuada a la úlcera sobre infectada que padecía la mujer, lo que provocó una sepsis generalizada que causó su deceso.
Los magistrados “comparten plenamente” la misma conclusión que la obtenida por la sentencia de instancia, “cuyos acertados razonamientos expresamente se aceptan y asumen”. Así, el tribunal argumenta su decisión en “la falta de constancia” de la realización de los cambios posturales cada dos horas y de levantamiento diario de la cama prescritos por el facultativo. Asimismo, considera que hubo “desatención” del médico de la residencia durante cinco días pese a advertirse el riesgo de úlcera.
Por último, los juzgadores advierten una “falta de constancia de la derivación al servicio de geriatría prescrita por el médico de la residencia pese a que la residente sufría de desnutrición, de un fecaloma (posible obstrucción intestinal) y una úlcera sacra que se va agravando”.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida en casación.