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El condenado mantenía a los animales en condiciones deplorables
La Sección Penal (Plaza 2) del Tribunal de Instancia de Burgos ha condenado a dos años y medio de prisión al responsable de un criadero de perros por la muerte de 21 animales y el maltrato de cerca de un centenar. Asimismo, se le impone una indemnización de 12.018,81 euros a la asociación Justicia y Defensa Animal de Burgos -junto con otras dos condenadas en otro procedimiento por maltrato animal- así como otra de 185.617,72 euros a la Junta de Castilla y León.
Según detalla la sentencia, el 19 de noviembre de 2019 agentes del SEPRONA llevaron a cabo una inspección en el criadero situado en la localidad burgalesa de Melgar de Fernamental, regentado por el acusado. Este establecimiento ya contaba con antecedentes, incluyendo inspecciones previas y un procedimiento penal anterior que había finalizado con una condena por maltrato animal. Durante la intervención, los agentes descubrieron a más de cien perros viviendo en condiciones deplorables: carecían de comida y agua accesible, y los bebederos consistían en bidones cortados que no solo se volcaban con facilidad, sino que presentaban bordes peligrosos capaces de herir a los animales al intentar beber. Asimismo, el lugar carecía de un alojamiento adecuado, zonas techadas para todos los ejemplares, lazaretos para perros enfermos o espacios específicos para hembras gestantes y cachorros, una situación tan crítica que obligó a retirar de inmediato a cinco animales que se encontraban en riesgo extremo.
La magistrada considera al acusado penalmente responsable de tres delitos: dos delitos continuados de maltrato animal (según los artículos 337.1 y 337.3 del Código Penal) y un delito de alzamiento de bienes (artículo 257 del Código Penal).
La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante la Audiencia Provincial de Burgos.