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Un usuario del transporte público acepta cuatro meses de prisión y multa por negarse a obedecer a la policía y lesionar a dos agentes en Gran Canaria
El Juzgado de Instrucción número 3 de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado a cuatro meses de prisión y multa por una valor total de 200 euros a un vecino de San Bartolomé de Tirajana (Las Palmas) que este jueves utilizó el transporte público interurbano en Gran Canaria sin usar la mascarilla de seguridad, y forcejeó con los policías que intentaban hacerle entrar en razón hasta el punto de lesionarles.
El órgano judicial, de guardia hoy viernes en la capital grancanaria, dictó la sentencia de conformidad entre las partes que condena en firme al detenido como autor de un delito de resistencia a la autoridad y de dos delitos leves de lesiones.
La resolución judicial declara probado que sobre las 11:30 horas del jueves pasado, el acusado se encontraba en la estación de autobuses sita en la Avenida Rafael Cabrera de Las Palmas y accedió al interior del autobús con destino a Maspalomas, haciéndolo sin el uso obligatorio de la mascarilla.
Esta circunstancia motivó la presencia de dos agentes de la Policía Nacional en el autobús quienes, en el ejercicio legítimo de sus funciones y debidamente uniformados, informaron al ahora condenado de la obligatoriedad del uso de la mascarilla en el transporte público y le requirieron para que hiciera uso de la misma.
El acusado, expone el fallo, “se negó reiteradamente, agarrándose fuertemente al sillón del autobús, negándose a bajarse de la misma, por lo que procedieron a su detención y, con total menosprecio del principio de autoridad que representan y a fin de obstaculizar su función, comenzó a forcejear con los agentes actuantes”.
Consecuencia de lo anterior, uno de los policías tuvo lesiones leves en codo derecho y escoriación en el antebrazo izquierdo, y el otro una escoriación lineal en el antebrazo.
La sentencia es firme.