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El tribunal popular rechaza que el reo actuara en legítima defensa o bajo los efectos de las drogas cuando asestó más de veinte puñaladas a su víctima
Un jurado popular ha declarado culpable de un delito de asesinato al gijonés acusado de asestarle más de 20 puñaladas a un vecino del barrio Nuevo Roces al que supuestamente le debía 7.000 euros por un cargamento de heroína.
Los nueve miembros del tribunal popular que desde el pasado lunes han escuchado las declaraciones de las partes y han visto las pruebas recopiladas por los agentes del Cuerpo Nacional de Policía encargados de la investigación del caso, no aprecian en este crimen ningún eximente que pudiera rebajar la condena del reo. Durante la lectura del veredicto, el portavoz del jurado expuso que no se puede contemplar la legítima defensa, ni a su parecer tampoco que pudiera tener sus facultades alteradas por el consumo de drogas, tal y como sostuvo durante todo el procedimiento judicial el letrado defensor.
El reo reconoció desde el primer día la autoría del crimen pero negó que le debiera al fallecido una importante cantidad de dinero por el alijo de heroína que le había dado y que había utilizado para consumir en lugar de venderlo. Para el jurado popular, que la mañana del día del suceso el acusado saliera de su casa armado con un cuchillo avala que su intención fue la de acabar con la vida de su víctima ya desde un primer momento y resaltó que después del crimen el reo intentara limpiar con una fregona los restos de sangre que había por todo el piso.
Ahora deberá ser el magistrado presidente del Tribunal del Jurado de la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias quien decida la condena. La Fiscalía mantiene la petición de 22 años de prisión, mientras que la acusación particular eleva esta solicitud hasta los 30 años de privación de libertad.