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El condenado deberá abonar más de 70.000 euros de indemnización por las graves secuelas provocadas al menor y una orden de alejamiento durante cinco años
El magistrado titular del Juzgado de lo penal número 1 de Oviedo ha condenado a un año de cárcel por un delito de lesiones por imprudencia grave al hombre acusado de causar quemaduras con el agua de la ducha a un niño de 3 años y nueve meses, hijo de un amiga, en su vivienda de Oviedo en 2015. El fallo incluye también un indemnización total de 71.560 euros por las quemaduras de segundo grado que afectaron al 25% del cuerpo del menor, dejándole importantes secuelas.
El menor pasó 42 días hospitalizado y precisó de otros 141 para recuperarse de las quemaduras, precisando incluso cirugía estética para reparar los graves daños en la espalda, el tórax y un muslo.
En su sentencia, el magistrado estima que el menor deberá percibir 5.440 euros por los días impeditivos, 4.620 euros por los días de hospitalización y 60.000 euros por las secuelas estéticas provocadas por el agua hirviendo que le aplicó con la ducha. También deberá abonar al SESPA por la asistencia prestada que se acredite en fase de ejecución.
Además se le mantiene una orden de alejamiento a más de 100 metros del niño durante cinco años.