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La Sección Segunda considera que existe prueba de cargo suficiente para desvirtuar el principio de presunción de inocencia del progenitor, y da por veraz el testimonio reiterado de la joven, confirmado por las pruebas periciales
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo ha condenado a nueve años de prisión a un hombre como autor de un delito «continuado y agravado de abuso sexual» hacia su hija, que posee una discapacidad psíquica. El progenitor deberá abonar también quince mil euros en concepto de responsabilidad civil y afrontar las costas procesales.
La pena impuesta coincide con la que solicitaba el Ministerio Fiscal, mientras que la acusación particular -ejercida por la Fundación Padre Vinjoy- solicitaba doce años de prisión. Por su parte, el abogado defensor había solicitado la libre absolución del acusado por considerar que había contradicciones en los testimonios de la víctima.
La sentencia, que no es firme, y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, considera que existe prueba de cargo, "bastante y suficiente para desvirtuar el principio de presunción de la inocencia, y prevalente frente a las alegaciones del acusado al negar los hechos, y ello principalmente en atención al testimonio coherente y reiterado de la víctima, y al dictamen pericial Psicológico elaborado por las especialistas en la atención a personas con discapacidad intelectual".
En este sentido la Audiencia destaca que "teniendo en cuenta las limitaciones que presenta en diferentes competencias cognitivas, la estructura del relato del abuso responde a la lógica y la sintomatología que presentaba con sentimientos vergüenza, de culpa, ansiedad, plenamente compatibles con los hechos denunciados, constando en dicho dictamen pericial psicológico".
Los hechos se remontan a 2005, cuando la víctima tenía trece años, y según refleja la resolución se habrían prolongado durante más de una década, siempre en momentos en que el padre se encontraba a solas con su hija en el domicilio familiar.