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El presidente, Jesús María Chamorro González ha vuelto a recordar las carencias de medios materiales y personales
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Jesús María Chamorro González, ha presidido al frente de la Sala de Gobierno el acto judicial solemne de jura o promesa y toma de posesión de la magistrada Pilar Martínez Ceyanes, como nueva presidenta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias. La magistrada, que ha sido apadrinada por el ex presidente del TSJA, Ignacio Vidau Argüelles y el magistrado jubilado, José Ignacio Pérez Villamil, ha asegurado ser consciente de la responsabilidad que asumía y que los jueces "no pueden dejarse influir por sus propias creencias, y tampoco lo pueden hacer por la opinión pública o porque parte de la opinión pública espere una sentencia diferente", porque es únicamente la Ley la que marca el camino", dijo.
En su discurso de toma de posesión, la primera mujer votada por el CGPJ para ocupar un cargo en la justicia asturiana resaltó que su responsabilidad es proporcional "a la importancia que tiene la Sala de lo Contencioso-Administrativo como Tribunal que controla la legalidad de la actividad administrativa y garantiza los derechos de los ciudadanos ante las posibles extralimitaciones de la Administración". En este sentido ha indicado que los países más desarrollados "son aquellos en los que su poder ejecutivo está sujeto a unos buenos sistemas de supervisión".
Para ella "el control del poder es un componente esencial del Estado de Derecho y es la función que corresponde a la jurisdicción contencioso-administrativa. Obviamente, se trata de un instrumento que los jueces tenemos que saber usar con pleno conocimiento de sus límites, con prudencia y con cordura. Una labor esencial de los jueces es la de despojarnos, en ocasiones, de nuestra opción personal para atenernos únicamente a lo establecido en la Ley", dijo.
La nueva nueva Presidenta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, ha destacado la necesidad de la Justicia de resolver en un tiempo razonable, con todas las garantías, pero consiguiendo que lo resuelto pueda ser ejecutado y que el ciudadano que acude al Tribunal vea materializado su derecho a la tutela judicial efectiva. "Esa es nuestra principal misión y para desarrollarla con eficacia es imprescindible contar con medios personales y materiales suficientes", manifestó.
En este sentido destacó que Asturias, pese a ser una región con una alta tasa de litigiosidad, cuenta con una justicia de calidad y ha añadido que un ejemplo palpable lo representa la Sala de lo Contencioso-Administrativo puesto que lleva ya varios años resolviendo más asuntos de los que se registran y, por tanto, reduciendo el número de asuntos pendientes. Se ha conseguido así que el tiempo de respuesta al ciudadano esté en siete meses, muy por debajo de la media nacional situada en más de 16 meses.
Reclamaciones del presidente del Tribunal Superior
Por su parte el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Jesús María Chamorro González, ha aprovechado su intervención para volver a recordar las carencias de medios materiales y personales que tiene la justicia en Asturias. Ha indicado que la memoria de actividades del Tribunal correspondiente al año 2025 y aprobada por la Sala de Gobierno el pasado mes de abril, vuelve a incidir en este problema y se trata de "carencias que la nueva organización convierte en más perturbadoras y disfuncionales".
"El endémico problema de las sedes judiciales, muy especialmente la dispersión de sedes en Oviedo, se vuelve más perverso cuando los servicios de la oficina judicial y los jueces de los que dependen se encuentran en edificios distintos. Así, por ejemplo, la fase de ejecución del TSJA, en relación a las tres salas que lo componen se lleva a cabo en un servicio común situado en un edificio judicial distante a casi un kilómetro de distancia, lo que impide la dación de cuenta presencial", dijo.
El presidente Chamorro recordó que se ha optado por concentrar en tres edificios judiciales en la zona de Llamaquique a todo el personal que antes se distribuía también en la Corredoria, la calle del Rosal y la calle del Rosal y "pareciera una medida provisionalísima de la provisional que venimos demandando hasta en tanto en cuanto sea realidad la solución definitiva de ocupar espacios que otras administraciones públicas dejan libre en esa zona".