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El acusado deberá devolver la cantidad de la que se apropió y, subsidiariamente, responderá de la indemnización la entidad financiera
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Zaragoza condena a un empleado de la sucursal Barclays en Urrea de Jalón a un año de cárcel por apropiarse indebidamente de 20.000 euros de un amigo, cliente del banco. El acusado deberá devolver la cantidad de la que se apropió y, subsidiariamente, responderá de la indemnización la entidad financiera. Además, el tribunal le impone una multa de seis meses a razón de 3 euros de cuota diaria
La sentencia señala como probado que en base a la plena confianza que el acusado tenía con el cliente -ambos eran amigos de la infancia-, entre noviembre de 2010 y junio de 2011 le entregó varias cantidades de dinero en efectivo para que lo ingresara en su cuenta, dejándole el dinero en su mesa de trabajo, dinero que el acusado incorporó a su patrimonio. Asimismo, el acusado le aconsejó que invirtiera en bonos de empleado del banco, los cuales tenían que ir a nombre del acusado. Por ello, le entregó en junio de 2011 varias cantidades de dinero que el procesado incorporó a su patrimonio personal