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Los magistrados consideran probado que el hombre, durante cinco años, extorsionó a la mujer exigiéndole mas de 40.000 euros. También consideran plenamente acreditado que le provocó lesiones con un cuchillo y una lima calientes
Los magistrados de la Sección I de la Audiencia Provincial han condenado a ocho años y medio de cárcel a SAUL P. G., como autor responsable de un delito de lesiones y un delito continuado de extorsión con la agravante de reincidencia.
El acusado deberá cumplir cuatro años de prisión por el delito de extorsión y cuatro años y medio por el delito de lesiones. Igualmente deberá abonar a la víctima 64.620 euros y se le prohíbe aproximarse a la víctima a menos de 200 metros, así como comunicarse con ella por cualquier medio durante cinco años por cada delito.
La sentencia absuelve a Ana Isabel, acusada de los delitos de estafa y amenazas, ya que, entiende el tribunal, no consta acreditado que remitiera mensajes telefónicos de carácter intimidatorio a la víctima -aunque, ciertamente, se realizaran desde su teléfono-, así como por las insuficientes pruebas presentadas contra ella.
Consideran probado los juzgadores que Saúl P.G., en varias ocasiones, pidió a la denunciante distintas cantidades de dinero, unas veces a través llamadas telefónicas y otras de mensajes de WhatsApp. El acusado exigía a la víctima la entrega de diferentes sumas de dinero hasta conseguir cerca de 40 mil euros además de un Mercedes Clase A. Asimismo, entienden probado que el 19 de marzo de 2015 el acusado propinó varios golpes a la víctima en una vivienda de Zaragoza donde, además, le produjeron graves y numerosas quemaduras en piernas, brazos y manos con un cuchillo calentado y otros instrumentos semejantes.