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El juzgado abrió diligencias civiles tras la demanda presentada por el obispado de Tarazona, la parroquia de Olvés y el Gobierno de Aragón
El Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Calatayud celebra el próximo viernes 4 de abril un juicio civil por unos relieves robados en la iglesia de Olvés (Zaragoza) en 1989. En la vista oral está previsto que declaren los tres demandados (hijos de los tenedores de los relieves) y dos testigos, amigos de la familia.
El juzgado nº 1 de Calatayud abrió diligencias civiles tras la demanda presentada por el obispado de Tarazona, la parroquia de Olvés y el Gobierno de Aragón. En sus escritos piden al juez que los relieves se declaren propiedad del Obispado y, por tanto, que se restituyan a la iglesia de Olvés. Las cuestiones objeto de discusión jurídica en la vista oral se centrarán fundamentalmente en la identidad de los bienes, si son o no los relieves que fueron robados de la iglesia de Olvés, y sobre su propiedad.
Este procedimiento civil tiene su precedente en otro de origen penal abierto en 1989 después de que los relieves fueran robados de la iglesia de Olvés. El procedimiento penal acabó siendo archivado al no encontrarse al autor de los hechos y ante la imposibilidad de seguir avanzando en la investigación judicial. Entre los años 1994-1995 los relieves fueron comprados, al parecer, por los padres de los hoy demandados y en la actualidad ya fallecidos.
La demanda del Obispado de Tarazona, la iglesia de Olvés y la Diputación General de Aragón se presenta al tener conocimiento de que los relieves van a ser subastados, momento en que el juzgado de Calatayud nº1 decide su incautación y su depósito en el Museo de la Colegiata de Santa María de Calatayud, lugar en el que permanecen custodiados hasta que exista una decisión judicial.