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El acusado deberá indemnizar al dueño de la empresa en 1.253,80 euros con intereses legales desde la fecha de la sentencia
La Sección I de la Audiencia Provincial de Zaragoza ha condenado a un joven a tres años de prisión por robar dos talones en blanco de la empresa donde trabajaba y por utilizar, posteriormente, a unos conocidos para cobrarlos al portador por valor de 2.010 euros. El tribunal ha considerado al acusado autor de un delito de estafa y otro de robo con fuerza.
El acusado, Johan Sebastián G. M., trabajaba desde hacía tiempo como empleado en la empresa “Limpiezas El Duende” cuando el 6 de junio de 2016 decidió quitarle las llaves de la empresa a un compañero de trabajo y acceder a la misma sobre las 22 horas. Forzando los cajones, se apoderó de dos talones en blanco firmados por el titular y que rellenó “al portador” por importe de 1.053,80 euros uno y de 956,70 el otro, así como de 200 euros en efectivo.
Con posterioridad, convenció a dos conocidos, que desconocían la procedencia ilícita de los talones, para ir a cobrarlos a la entidad bancaria correspondiente.
El tribunal ha impuesto la pena de un año de prisión por el delito de robo y dos años de cárcel por el delito de estafa. Como responsabilidad civil el acusado deberá indemnizar al dueño de la empresa en 1.253,80 euros con intereses legales desde la fecha de la sentencia.