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El magistrado presidente del jurado considera probado en su sentencia que Antonio golpeó a su esposa con un objeto contundente causándole la muerte y que creó una serie de coartadas para ocultar la desaparición del cadáver
El magistrado-presidente del jurado, fundamenta en la sentencia los medios de prueba considerados válidos y por los que se declara que los hechos son legalmente constitutivos de un delito de homicidio al causar la muerte a su esposa a quien golpeó esta cayó al suelo fracturándose la base del cráneo.
Por ello se condena a Antonio L. L. a catorce años de prisión como responsable de un delito de homicidio al matar a su esposa en la localidad zaragozana de Ricla, a un año de prisión y una multa de seis meses (6 euros diarios) por el delito de falsedad y un año de prisión por un delito contra la integridad moral.
El acusado deberá indemnizar a sus dos hijos con 50.000 euros a cada uno y con 30.000 euros al tío de la víctima (su esposa) con los intereses previstos en la ley, y abonar el pago de la totalidad de las costas del presente juicio, incluidas las costas correspondientes a las acusaciones.
Además, se impone a Antonio L.L. la prohibición durante quince años de aproximarse al lugar donde se cometieron los hechos (Ricla) y a los lugares en que se encuentren sus hijos Antonio y Blanca, y el tío de la víctima Antonio E. M. así como a sus domicilios y lugares de trabajos o donde se encuentren, y en una distancia no inferior a 500 metros y de comunicación por cualquier medio con los mismos.
Ante la inexistencia del cadáver, motiva el magistrado que existen pruebas suficientes de que pese a la limpieza que el acusado llevó a cabo, se encontraron restos de sangre en una mesa y en un desagüe, cuyo análisis permitió determinar que el A.D.N. pertenecía a la víctima.
Por último pone de manifiesto el magistrado en su sentencia “la espera llevada a cabo por Antonio Losilla Longares, para conseguir la coagulación de la sangre”, lo que le facilitó la limpieza, así como “una serie de maniobras tendentes a crear cortadas”, que avalaran su versión de la desaparición de su esposa, junto con la tardanza en interponer la denuncia de su desaparición.