Un jurado popular enjuiciará en septiembre en Sevilla al varón acusado de la muerte de su pareja sentimental cuando ambos viajaban en un vehículo

La Fiscalía pide para el investigado tres años de cárcel por homicidio imprudente, mientras que la acusación reclama veinte años por delito de asesinato

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Comunicación Poder Judicial

Un jurado popular enjuiciará a partir del próximo día 18 de septiembre en la Audiencia Provincial de Sevilla a un hombre acusado de la muerte de su pareja sentimental cuando ambos viajaban en un vehículo conducido por el investigado, hechos por los que la Fiscalía pide para el acusado tres años de cárcel por un presunto delito de homicidio imprudente, mientras que la acusación particular reclama veinte años de prisión al entender que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato.

De este modo, el juicio comenzará el día 18 de septiembre con la constitución del jurado popular y la presentación de las alegaciones previas por las partes personadas, tras lo que los días 21 y 22 comparecerán los testigos, mientras que los días 23, 24, 25 y 28 declararán los peritos y el día 29 comparecerá el acusado.  

En su escrito de conclusiones provisionales, la Fiscalía reclama para el acusado tres años de cárcel por un presunto delito de homicidio imprudente y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante tres años, así como que indemnice con un total de 165.573,85 euros a la familia de la víctima. 

El Ministerio Público relata en su escrito que el acusado mantenía desde septiembre de 2018 una relación sentimental con la fallecida, de 19 años de edad, precisando que, en la noche del día 6 de septiembre de 2019, la pareja se encontraba en la localidad de Lora del Río, lugar de residencia de la familia del investigado, en cuyo domicilio “tenían pensado pernoctar”. 

“Discusión” 

No obstante, “tras una discusión” entre ambos, la joven “decidió que no quería dormir en Lora del Río”, pidiendo al acusado que la llevara al piso de estudiantes donde habitualmente residía ella en la capital hispalense, de forma que, entre las 1,00 y las 2,00 horas del día 7 de septiembre, el encausado le pidió el coche a su padre, que montó como copiloto mientras la víctima se ubicaba en el asiento trasero derecho. 

Una vez dejó a su padre en casa de su abuela paterna, el acusado continuó el camino para llevar a su pareja a su casa por la A-4, permaneciendo la víctima sentada en el asiento trasero derecho, “sin pasar al asiento del acompañante”, indica la Fiscalía, que añade que, “a la altura del PK 511, coincidiendo con la salida 511 hacia la localidad de Carmona, lugar donde rige una limitación de velocidad de 80 kilómetros por hora, el acusado no guardó la prudencia y diligencia requerida como conductor, pues pese a la situación de tensión y enfado existente en la pareja y al límite de velocidad indicado, prosiguió su marcha circulando a 117 kilómetros por hora, lo que determinó que, en un momento dado”, la joven, “por razones no determinadas, cayera del vehículo en marcha, sufriendo lesiones de tal gravedad que causaron su fallecimiento”.