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La sentencia le prohíbe aproximarse a menos de 200 metros ni comunicarse de cualquier manera con la víctima por un período de tres años e indemnizarle con 2.000 euros
El Juzgado de lo Penal 4 de Almería ha condenado a un hombre a dos años de prisión por un delito de descubrimiento y revelación de secretos en el ámbito de la violencia sobre la mujer por espiar a su expareja a través de una aplicación informática que le instaló en el móvil sin el conocimiento de ella.
En la sentencia, de conformidad, le condena también a la pena de multa de doce meses con una cuota diaria de cuatro euros y le prohíbe aproximarse a menos de 200 metros ni comunicarse de cualquier manera con la víctima por un período de tres años. También le tendrá que abonar a la víctima una indemnización de 2.000 euros.
Los hechos probados relatan que el condenado instaló en el teléfono móvil de su expareja, sin conocimiento de ella, un programa llamado ‘Cerberus’, dándose de alta en la página web de dicha aplicación. El programa permite mantener controlado y vigilado el terminal y puede realizar, entre otras funciones, la localización de la ubicación del teléfono, conocer las llamadas efectuadas y recibidas por éste así como tomar fotografías y grabar vídeos y audios desde la cámara de dicho dispositivo.
La sentencia señala que “a pesar de haber cesado su relación en agosto de 2012, el acusado ha venido haciendo uso del mencionado programa y a través del mismo fue obteniendo información privada acerca de las llamadas, fotografías, vídeos y localización del teléfono” de la víctima entre junio y septiembre de 2012. Toda esta información era enviada al correo electrónico del condenado sin que su expareja fuera consciente de ello.