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Los magistrados señalan que el tratamiento, que incluye fentanilo, sumado a la necesidad de ir en silla de ruedas limitan las tareas “de corte intelectual, administrativas y de organización”
El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha ratificado la incapacidad permanente para su profesión a una editora con fibromialgia, problema lumbar, trastorno psíquico y afecciones en rodilla y cadera, entre otras dolencias. Además, se declara su derecho a percibir una prestación conforme al 55% de la base reguladora.
La trabajadora estuvo de baja laboral durante 545 días. El 23 de septiembre de 2024 se denegó la prestación por no tener reducciones anatómicas o funcionales graves que limiten su capacidad laboral. El 12 de noviembre se volvió a rechazar, agotando la vía administrativa. Finalmente, el juzgado de los Social 8 de Zaragoza dictaminó el 25 de
La Sala de lo Social expresa que ha quedado acreditado que la demandante padece dolores derivados de la fibromialgia en seguimiento por la Unidad del Dolor desde marzo de 2024 que incluso informa que esta situación le incapacita para su vida diaria. Además, el tratamiento prescrito, que incluye fentanilo, sumado a la necesidad de ir en silla de ruedas por las molestias poliarticulares, le incapacitan para el oficio de editora que realiza tareas de corte intelectual, administrativas y de organización. “A ello se une un trastorno psíquico ansioso depresivo crónico con intentos autolíticos atendidos en urgencias que le impiden el desempeño de su profesión habitual con un mínimo de profesionalidad”, añaden los magistrados.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.