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En la sentencia, dictada de conformidad tras un acuerdo entre las acusaciones y la defensa, se han estimado las atenuantes de reparación del daño y drogadicción
La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha condenado a un total de 5 años y 11 meses de prisión a un hombre que, de forma habitual, maltrató, amenazó y agredió sexualmente a su pareje en una localidad de la comarca de Pamplona.
La sentencia, que ha sido dictada de conformidad tras un acuerdo entre la fiscalía, la acusación particular y la defensa, fija las siguientes penas: 5 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual, 11 meses por un delito de maltrato habitual, 35 días de trabajos en beneficio de la comunidad por cada uno de los tres delitos de maltrato no habitual y 50 días más de trabajos por un delito continuado de amenazas.
En todos los delitos se han apreciado las atenuantes de drogadicción y reparación del daño, puesto que, con anterioridad al juicio, el encausado, natural de Argentina, de 49 años, se comprometió a abonar 30.000 euros para hacer frente a la responsabilidad civil.
Además, el inculpado no podrá comunicarse ni acercarse a la víctima a menos de 200 metros durante 16 años y deberá cumplir una medida de libertad vigilada, a ejecutar con posterioridad a la pena privativa de libertad, de 8 años.
El procesado y la denunciante mantuvieron una relación sentimental desde 2017 hasta diciembre de 2020. A los tres o cuatro meses de iniciada la misma, comenzó a ejercer control sobre ella. Dificultaba que se relacionara con sus amigas y salera a la calle. También comenzó a insultarla y a controlar su forma de vestir. Le prohibía usar vestidos cortos o minifaldas.
Durante la convivencia, la víctima sufrió insultos, golpes, arrojamiento de objetos y amenazas.
La sentencia considera probado que el acusado la violó en octubre de 2019. Además, durante el confinamiento por la Covid-19 entre marzo y junio de 2020, “en varias ocasiones la obligó por la fuerza a mantener relaciones sexuales”.
Tras el nacimiento de la hija de ambos, y a pesar de haber concluido la relación, el hombre insistía en mantener relaciones sexuales. “Pese a su constante negativa y sin consentimiento alguno, el procesado le tocaba las nalgas, los pechos, o la besaba cuando quería”, recoge la resolución judicial.
Con la misma intención de atemorizar, añade la sentencia, durante el tiempo que duró la relación entre ambos y tras concluirla, el encausado se dirigía con frecuencia a su pareja con gestos como de dispararle con una pistola, o pasar su dedo índice por el cuello, preguntándole si tenía miedo; o bien le decía repetidas veces: “Tú eres mía hasta que la muerte nos separe, eres de mi propiedad, las dos, la niña y tú, sois de mi propiedad, y si un hombre se os acerca tendrá un gran problema conmigo”.
Con anterioridad a la celebración del juicio, fijado para el 14 de octubre, la fiscalía solicitaba un total de 38 años y 7 meses de prisión, una pena que se rebajó a 5 años y 11 meses tras el acuerdo entre las partes.