La Audiencia de Navarra condena a 5 años de prisión a un hombre que violó a una conocida en los baños de un bar de Pamplona

Según recoge la sentencia, dictada tras un acuerdo entre la fiscalía y la defensa, al procesado, que se aprovechó del estado de intoxicación etílica de la mujer, le han apreciado las atenuantes de toxicomanía y reparación del daño

Autor
Comunicación Poder Judicial

La Sección Primera de la Audiencia de Navarra ha condenado a 5 años de prisión a un acusado que violó en los baños de un bar de Pamplona a una mujer a la que conocía, que se encontraba muy afectada por la ingesta de bebidas alcohólicas. 

Los hechos declarados probados en la sentencia, que ha sido dictada de conformidad tras un acuerdo entre la fiscalía y la defensa, son constitutivos de un delito continuado de agresión sexual con acceso carnal con la concurrencia de las atenuantes de toxicomanía y reparación del daño. 

El encausado, natural de Venezuela, de 30 años, no podrá comunicarse ni acercarse a la víctima a menos de 300 metros durante 5 años y deberá cumplir una medida de libertad vigilada, a ejecutar con posterioridad a la pena privativa de libertad, de otros 5 años. 

En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a la mujer con 30.000 euros por el daño moral ocasionado, de los cuales el inculpado ya había depositado 29.950 con anterioridad al juicio. 

Tras el acuerdo entre las partes, la Audiencia ha suspendido el ingreso en prisión a condición de que el condenado no delinca en 5 años, continúe con el programa de deshabituación al alcohol y las drogas, cumpla el programa formativo para agresores en materia de educación sexual y respete las medidas de alejamiento y comunicación acordadas. 

Los hechos declarados probados se produjeron la madrugada del 7 de octubre de 2022, cuando el acusado se encontró en el interior de un bar del Casco Viejo de Pamplona con una conocida de redes sociales. 

Una vez allí, “y tras consumir a lo largo de la noche bebidas alcohólicas que afectaron seriamente a la capacidad de autodeterminación” de la mujer, ambos entraron a los aseos del local, pues el procesado le había dicho que le iba a invitar a una raya de una sustancia estupefaciente. 

Miedo a no ser creída 

En el interior del baño, tras cerrar la puerta, y pese a la negativa de ella, “comenzó a besarla y a tocarle sus partes íntimas”, hasta que, según recoge la sentencia, el hombre la violó. 

Posteriormente, el encausado propuso a la víctima, que estaba muy confundida por lo que acababa de suceder, ir a su piso. La mujer accedió, considerando “que ya no iba a suceder nada más otra vez y que la casa del procesado le venía mejor para ir al día siguiente a clase”. 

Sin embargo, tanto en la vivienda como en el trastero, el inculpado se aprovechó “del estado de intoxicación etílica” de la mujer, a la que tocó, besó y lamió por distintas partes del cuerpo, todo ello sin consentimiento. 

La víctima, “que tardó en denunciar ante la situación de bloqueo en la que se encontraba, el miedo a que la denuncia interfiriera seriamente en su vida académica y el miedo a no ser creída, ha sufrido una situación de malestar y desasosiego, con afectación a su vida diaria”, según recoge la sentencia.